El plan de Feijóo para que a los inmigrantes les cueste más lograr la nacionalidad

La propuesta plantea aumentar las exigencias lingüísticas, culturales y constitucionales
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. / EP
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. / EP

El Partido Popular ha presentado en Barcelona un plan integral sobre inmigración que incluye un endurecimiento de las condiciones para obtener la nacionalidad española. La propuesta, encabezada por Alberto Núñez Feijóo, plantea aumentar las exigencias lingüísticas, culturales y constitucionales, además de introducir nuevos criterios para la residencia de larga duración y el acceso a determinadas ayudas sociales.

Durante un acto celebrado en la capital catalana, Feijóo estuvo acompañado por la vicesecretaria de Coordinación Sectorial, Alma Ezcurra, y el presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández. En este escenario, el líder popular detalló los diez ejes principales de su plan, que, según explicó, persigue una inmigración “ordenada, legal y humana”, en contraste con lo que calificó de “descontrol actual” atribuido al Gobierno.

Una de las principales medidas anunciadas es la elevación del nivel mínimo de español exigido para la nacionalidad hasta el B2, junto con la implantación de una prueba reforzada sobre conocimientos institucionales, legales, culturales e históricos. Feijóo defendió que la nacionalidad no debe entenderse como un simple trámite administrativo, sino como un reconocimiento para quienes demuestren voluntad real de integración y respeto a las leyes españolas. “La nacionalidad no se regala, se merece”, afirmó, subrayando la importancia de compartir valores, historia y un proyecto común.

RESIDENCIA DE LARGA DURACIÓN

En relación con la residencia de larga duración, la propuesta del PP busca que deje de concederse automáticamente por el mero transcurso del tiempo. Feijóo planteó que se tengan en cuenta factores como la contribución económica, el trabajo realizado y el grado de integración de la persona solicitante. Asimismo, se propone reformar el sistema de asilo para que sea más ágil y riguroso, excluyendo de las solicitudes a los países considerados seguros y endureciendo los requisitos para la reagrupación familiar.

Otra de las medidas destacadas es la vinculación de determinadas prestaciones económicas, como el ingreso mínimo vital, a la búsqueda activa de empleo. Según el líder popular, las ayudas deben acompañar el esfuerzo de inserción laboral y no sustituirlo. También anunció una “lucha sin cuartel” contra las mafias dedicadas a la inmigración irregular y una política de “tolerancia cero” frente a delitos graves, que incluiría la retirada automática de la residencia en estos casos.

Feijóo insistió en que la mayoría de inmigrantes "no son delincuentes" y defendió que no deben verse perjudicados por quienes incumplen la ley. Afirmó que el plan está dirigido tanto a la población española como a la inmigrante, que dijo que "merece orden y vías legales de entrada para acabar con las mafias". En sus palabras, el objetivo es fomentar una inmigración de personas "libres, responsables y con aspiraciones", que vean en España una oportunidad de futuro.

DISTANCIAMENTO DE VOX

El PP enmarca su propuesta como una alternativa a lo que considera el "buenismo" del Ejecutivo y al mismo tiempo se distancia del enfoque de Vox, al que acusa de "fanatismo" y de promover una "criminalización injusta". Feijóo definió su planteamiento como "una tercera vía" sustentada en "la razón, el equilibrio, el humanismo y la esperanza".

Alma Ezcurra, responsable de la elaboración del plan junto con el ‘think tank’ Reformismo21, explicó que la propuesta busca situar a España como referente en la aplicación del Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea. Aseguró que la inmigración es “una cuestión de país” que genera preocupaciones legítimas entre la ciudadanía, especialmente en barrios que han experimentado cambios significativos.

Por su parte, Alejandro Fernández quiso dejar claro que España "no es un país racista", sino "uno de los más abiertos y tolerantes del mundo". Atribuyó las inquietudes sociales actuales al "buenismo populista" y a un "multiculturalismo mal entendido", y defendió que la propuesta del PP ofrece respuestas concretas a esas preocupaciones.

Comentarios