El mapa del impuesto de donaciones en España: Aragón cobra 170.000 euros más que Cantabria

Un informe del Consejo General de Economistas revela una brecha de hasta 200.000 euros entre regiones por el mismo importe donado

Recibir 800.000 euros de tus padres no cuesta lo mismo en Zaragoza que en Santander. En Aragón, esa donación conlleva una factura fiscal de 170.000 euros. En Cantabria o Baleares, exactamente cero.

Así de cruda es la brecha que evidencia el último informe del Registro de Economistas Asesores Fiscales del Consejo General de Economistas (REAF-CGE), presentado esta semana con un análisis detallado de la fiscalidad autonómica en España.

El estudio toma como ejemplo un hijo de 30 años que recibe de sus padres 800.000 euros en efectivo y calcula lo que pagaría a Hacienda en cada comunidad autónoma.

El resultado deja a Aragón en un lugar incómodo: tercera región donde más caro sale recibir esa cantidad, solo por detrás de Extremadura —donde el coste asciende a 200.122 euros— y Asturias, con 181.000 euros. Una diferencia que, para muchas familias aragonesas, no es un dato abstracto, sino dinero real que se queda por el camino.

Por qué Aragón sale tan caro en el impuesto de Donaciones

El impuesto de Sucesiones y Donaciones está cedido al cien por cien a las comunidades autónomas. La ley estatal fija unos tipos mínimos y máximos, pero cada región decide si los mantiene, los sube o los baja. Y ahí está el quid de la cuestión.

Aragón aplica el tipo mínimo estatal del 7,65% y mantiene también el tipo máximo del 34%, sin haberlo reducido. Eso significa que, para donaciones de importe elevado —como los 800.000 euros del ejemplo—, el contribuyente aragonés tributa conforme a una escala que otras comunidades han suavizado considerablemente.

Cataluña, por ejemplo, ha bajado su tipo máximo al 9%. Galicia, también al 9%. Cantabria, al 30%, y además bonifica casi en su totalidad las donaciones entre padres e hijos. El resultado final es que el mismo dinero, recibido por el mismo perfil de persona, genera facturas fiscales radicalmente distintas según el código postal.

Eso sí, conviene matizar un aspecto importante: Aragón bonifica entre el 99% y el 100% las donaciones de padres a hijos hasta los 500.000 euros. Por debajo de ese umbral, la tributación efectiva es prácticamente testimonial o nula. El problema surge cuando las cantidades superan ese límite. A partir de los 500.000 euros, la reducción desaparece y entra en juego la tarifa general, que en Aragón no ha sido reformada con la misma agresividad que en otras regiones.

El mapa de las comunidades más y menos caras

En el extremo opuesto a Aragón se sitúan Baleares y Cantabria, donde el hijo del ejemplo no pagaría absolutamente nada. Canarias se queda en un pago simbólico de 200 euros. La Comunidad Valenciana y Andalucía, en 1.700 euros. La diferencia con los 170.000 euros de Aragón es tan abismal que cuesta no calificarla de injusticia territorial.

Entre las regiones que más penalizan las donaciones también están Cataluña, con 56.000 euros, y Galicia, con otros 56.000, aunque ambas han trabajado en los últimos años para reducir la carga fiscal en este tributo. Castilla-La Mancha se sitúa en 30.018 euros, ya en un tramo más moderado.

La tendencia general en España es a reducir o eliminar el impuesto de donaciones para las transmisiones entre padres e hijos y entre cónyuges, especialmente para facilitar el acceso a la vivienda de los más jóvenes. Murcia bonifica estas donaciones al 99%. Madrid, La Rioja, Andalucía, Castilla y León, Canarias, Galicia y la Comunidad Valenciana también tienen bonificaciones del 99% al 100% para este tipo de transmisiones. Aragón está en ese grupo, pero solo hasta el medio millón de euros.

"Cada vez hay diferencias más significativas"

El presidente del Consejo General de Economistas de España, Miguel Ángel Vázquez Taín, no escondió su preocupación al presentar el informe. "Cada vez hay diferencias más significativas en determinados impuestos", advirtió, y reclamó una revisión del sistema de financiación autonómica para hacerlo más equitativo.

Vázquez señaló además que la vorágine normativa en el ámbito fiscal es un problema en sí mismo: solo en lo que llevamos de 2026, ha habido más de 1.100 modificaciones fiscales en el conjunto de las comunidades autónomas. Cambios que llegan a última hora, que se solapan, que en ocasiones no entran en vigor de forma completa. El resultado, según el presidente de los economistas, es mayor inseguridad jurídica para los ciudadanos y para las empresas, que no pueden planificar con certeza su situación tributaria.

Para las familias aragonesas con patrimonios relevantes, este escenario tiene una consecuencia práctica muy directa: el lugar de residencia puede determinar cuánto dinero llega realmente a manos de los hijos. Una donación de 800.000 euros puede convertirse en 630.000 euros netos en Aragón, o en los mismos 800.000 íntegros en Cantabria. No es un matiz menor.

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