Los mensajes que prueban la estrecha relación entre el ministro Ángel Víctor Torres y Koldo

Los han acreditado los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil
Koldo García.
Koldo García.

Los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han acreditado, a través de los mensajes y comunicaciones analizados, la estrecha relación existente entre el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y Koldo García, principal implicado en la trama de contratos investigada en el denominado caso Koldo. El informe íntegro, incorporado al sumario judicial, detalla cómo ambos mantuvieron un contacto frecuente y de confianza durante los años en que se firmaron los contratos públicos bajo sospecha.

De acuerdo con el documento, Torres manifestó en diversas ocasiones su descontento con una funcionaria que mostraba reparos a la hora de autorizar pagos que carecían de justificación suficiente. En uno de los mensajes recogidos por la Guardia Civil, el ministro expresa: “Esa persona que conocí el otro día en el restaurante no se preocupe, que va a cobrar”. Aunque el informe no identifica de forma concreta a quién se refería Torres, sí aclara que el empresario detrás de las compañías suministradoras era Víctor de Aldama, otro de los nombres clave en la investigación.

Reuniones, mensajes y gestiones empresariales

El informe sitúa a Ángel Víctor Torres, entonces presidente del Gobierno de Canarias, en una cena celebrada el 15 de julio de 2020 en el restaurante Jai Alai. A dicho encuentro asistieron también el exministro José Luis Ábalos y Koldo García. Al día siguiente, Víctor de Aldama envió un mensaje a Torres en el que se presentaba: “Buenas tardes, Ángel Víctor. Soy Víctor de Europa. Estuvimos un momento ayer por la tarde”. La UCO interpreta que esa reunión sirvió para fortalecer los lazos en torno a los negocios en curso. En el mismo mensaje, Aldama añade: “Le comento la empresa que le dije de los tres. Le digo por si quiere que le pase su teléfono, por si tiene interés en adquirirlos”.

Poco después de esa cita, el Ejecutivo canario firmó un contrato de más de cinco millones de euros con tres de las empresas vinculadas a Aldama, que se sumaba a un acuerdo anterior de doce millones para la adquisición de mascarillas durante la pandemia de COVID-19.

Presiones y desavenencias con el Ministerio de Sanidad

El documento de la UCO refleja también los esfuerzos del actual ministro de Política Territorial por justificar la compra de test PCR, presionando al entonces titular de Sanidad, Salvador Illa, para que aprobara un decreto que permitiera su uso en los aeropuertos. En un mensaje intervenido por los agentes, Torres se queja ante Koldo García: “No hay puta manera con Illa. Le he pedido un mes de prueba solo y ni así. Pero si se quiere que yo sea un Page, un Lambán o un toca huevos, será por tíos como Illa”.

Según la investigación, esa conversación es solo una muestra del grado de confianza entre ambos interlocutores. La UCO destaca que Torres había intervenido en otras ocasiones para facilitar los pagos pendientes derivados de los contratos de mascarillas firmados por el Gobierno canario. En una grabación incorporada al sumario, el propio Torres afirma: “Lo que quiero es que se pague ya de una vez todo lo suministrado y todo lo que está de manera correcta para, o sea, todo lo que ha recibido Canarias. Para ver quién es el que ha estado desde dentro torpedeando, retrasando y demás. Vale, venga ya”.

En respuesta, Koldo García le comunica: “Presidente. Perdón, Ángel. Mira, perdona que te moleste. Solamente dos cosas. La primera es que ya han cobrado los cinco millones. Ya los tienen en cuenta ahora mismo, a las nueve cargados”. La conversación continúa con un tono de camaradería que, para los investigadores, evidencia la cercanía entre ambos. Torres responde: “Esta mierda te la resuelvo sí o sí”, a lo que Koldo replica: “Te deberé mi puesto de trabajo. Si me lo solucionas, me dejo violar por ti”.

Comisiones y beneficios económicos

El informe subraya que Koldo García ejercía presión para que Víctor de Aldama recibiera los pagos pendientes, no solo por su relación personal, sino porque tanto él como otros miembros de la trama obtenían beneficios económicos de esas operaciones. Según las pesquisas, las comisiones alcanzaban los 10.000 euros mensuales, una cantidad que se habría repartido entre varios de los implicados.

La UCO concluye que la relación entre Torres y García fue constante y basada en la confianza, especialmente durante los meses más intensos de la pandemia, cuando se adjudicaron contratos de material sanitario por importes millonarios. Las comunicaciones intervenidas y las reuniones documentadas forman parte de las pruebas que ahora analiza la Audiencia Nacional en el marco del caso Koldo.

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