¿La mili vuelve a España? Hay varios factores que dejan claro su futuro
Mientras países europeos reabren el debate sobre la mili, el Gobierno español descarta recuperarla: Robles ya aseguró que “no va a haber servicio militar obligatorio en España”.
En los últimos meses, varios países europeos han reactivado el debate sobre la vuelta del servicio militar obligatorio, una medida que parecía desterrada en el continente tras el final de la Guerra Fría. El contexto internacional marcado por la invasión rusa de Ucrania ha llevado a Estados como Alemania, Dinamarca o Suecia a replantearse sus modelos de defensa, ampliando su reclutamiento militar o incluso reinstaurando sistemas que llevaban décadas suspendidos.
España, sin embargo, se mantiene firme en el modelo de Fuerzas Armadas profesionales, instaurado en 2001 tras la abolición del servicio militar obligatorio bajo el Gobierno de José María Aznar. Desde entonces, el Ejército español se compone de casi 150.000 efectivos en activo y más de 3.000 reservistas voluntarios, que podrían ser movilizados en caso de necesidad. El Ministerio de Defensa prevé además un plan de incremento progresivo con el objetivo de sumar 14.000 militares más en la próxima década.
La postura del Gobierno: “No va a haber mili en España”
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha sido tajante cada vez que se le ha preguntado por esta cuestión. En marzo de 2024, durante una comparecencia en el Senado, zanjó el asunto de forma categórica: “No va a haber servicio militar obligatorio”.
Robles insistió en que el aumento del gasto en defensa o el apoyo militar a Ucrania no implican un giro hacia el militarismo, sino un ejercicio de “responsabilidad ante amenazas reales”. Recordó además que, aunque legalmente sería posible reactivar la mili —ya que está suspendida, no derogada—, se trata de un escenario muy improbable: el coste económico de formar y alojar a miles de reclutas sería altísimo y el modelo actual de las Fuerzas Armadas, más reducido y especializado, se vería alterado.
Más allá de lo técnico, Robles subrayó un factor clave: la ausencia de apoyo social y político. “Ni siquiera creo que se le haya pasado por la cabeza a nadie”, afirmó, recordando que tanto el Gobierno como la oposición mayoritaria coinciden en mantener el modelo profesional.
Europa refuerza sus filas: qué países mantienen la mili
En Europa, sin embargo, el escenario es diferente. En 2025, diez países mantienen algún tipo de servicio militar obligatorio: Austria, Chipre, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania, Suecia y Noruega.
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En Austria, el servicio es exclusivo para hombres y dura seis meses.
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En Finlandia, oscila entre 165 y 347 días, en función de la especialidad.
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Suecia lo reinstauró en 2017, aplicándolo a hombres y mujeres mediante un sistema selectivo.
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En Dinamarca, recientemente se ha ampliado el reclutamiento también a mujeres.
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En los países bálticos, como Letonia y Lituania, el regreso de la mili está directamente vinculado a la amenaza de Rusia en la frontera.
La duración del servicio varía entre los seis meses y más de un año, y suele cumplirse entre los 18 y los 27 años.
España, un caso diferente
La posición geográfica de España, alejada del frente oriental europeo, explica en parte la diferencia de planteamiento. Mientras países como Letonia o Lituania sienten de forma directa la amenaza de Moscú, España no percibe en la actualidad un riesgo geopolítico inmediato que justifique el regreso de un modelo de reclutamiento masivo.
El Ejército español apuesta por un formato más reducido, profesional y tecnológicamente avanzado, que le permite integrarse en las misiones de la OTAN y la Unión Europea sin recurrir a la obligatoriedad.
A 24 años de la supresión de la mili, el consenso político y social sigue siendo claro: en España, el regreso del servicio militar obligatorio no está sobre la mesa.

