La multa de la Guardia Civil que no te cuentan de la baliza V6: hasta 30.000 euros si la activas sin querer

La baliza luminosa V-16 ya es obligatoria en la guantera, pero las dudas siguen. Además de la multa de 80 euros por no llevarla, existe otro riesgo menos conocido: usarla mal. La clave está en cuándo se activa, dónde y qué ocurre si la enciendes en carretera sin una emergencia real.

La baliza luminosa V-16 ya no es una recomendación: desde hace casi un mes, es un elemento obligatorio en la guantera de los vehículos en España. Nació para sustituir a los triángulos y reducir el riesgo de atropellos, porque permite señalizar una incidencia sin bajar del coche y, además, envía la ubicación del vehículo de forma automática. Hasta aquí, todo claro. El primer susto también: no llevarla puede suponer 80 euros de multa, el mismo importe que se aplicaba por no llevar los triángulos.

Pero el verdadero foco de dudas está en otro punto: no solo te pueden sancionar por no tenerla, también por usarla mal. Y, en determinados casos, la cuantía puede ser muy elevada.

Los 100 segundos que te pueden salvar

Según explica el abogado Andrés Millán en sus contenidos divulgativos, la normativa contempla un margen para evitar sanciones por despistes. La DGT fija un “periodo de gracia” de 100 segundos desde que se activa la baliza hasta que la señal de geolocalización llega a su plataforma.

Traducido: si la enciendes por error y te das cuenta rápido, apágala antes de que pase ese tiempo. Si lo haces, la ubicación no llega a registrarse y no habría infracción. Ese minuto y medio funciona como un colchón para no castigar equivocaciones involuntarias.

Otra escena muy común: alguien la prueba nada más comprarla. Si la activas en casa, en un garaje privado o en un lugar que no sea vía pública, no hay sanción. El sistema descarta de forma automática señales que no procedan de carreteras abiertas al tráfico.

El error que puede salir carísimo

El problema llega cuando la V-16 se activa en carretera sin que exista una avería, accidente o situación real que justifique la emergencia. Ahí ya no hablamos de despiste: puede interpretarse como uso indebido del sistema. Y, según advierte Millán, si esa activación provoca una movilización innecesaria de recursos públicos, la conducta puede considerarse infracción grave, con multas que pueden oscilar entre 1.500 y 30.000 euros.

Además, el dispositivo no es “anónimo”: cada baliza queda registrada con un número de serie en el momento de la activación, lo que facilita su trazabilidad. Por eso, la idea es simple: llévala siempre, úsala solo en emergencias reales y, si la activas sin querer, apágala cuanto antes. En la V-16, el error de un clic puede salir muy caro.

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