Ojo con esta multa si tienes pisos en alquiler: Hacienda lanza un aviso

Alquilar una vivienda es una de las fórmulas más rentables para generar ingresos pasivos
Un balcón con un anuncio de alquiler de una vivienda, a 4 de agosto de 2023, en Madrid (España). / EP
Un balcón con un anuncio de alquiler de una vivienda, a 4 de agosto de 2023, en Madrid (España). / EP

Alquilar una vivienda ahora mismo es una de las fórmulas más rentables para generar ingresos pasivos en España. La demanda de alquiler sigue al alza, y los últimos datos de Idealista reflejan esta tendencia: en abril de 2025, el precio medio del alquiler se situó en 14,3 euros por metro cuadrado, lo que supone un incremento del 1,7 % respecto al mes anterior y del 10 % en términos interanuales.

Este auge se concentra especialmente en comunidades como Madrid, Baleares, Cataluña, Canarias y Euskadi, donde los precios alcanzan máximos históricos. Sin embargo, el atractivo de arrendar una vivienda no exime de responsabilidades fiscales, y es precisamente aquí donde Hacienda ha lanzado un aviso contundente que todo propietario debe tener en cuenta.

Hacienda intensifica el control sobre los alquileres no declarados

La Agencia Tributaria ha reforzado su vigilancia sobre el mercado del alquiler, especialmente sobre aquellos propietarios que obtienen ingresos por esta vía sin declararlos en su declaración de la renta. Según la normativa vigente, todos los ingresos procedentes del arrendamiento de inmuebles deben ser incluidos como rendimientos del capital inmobiliario en el IRPF.

Ocultar estos ingresos, aunque sea parcialmente, constituye una infracción fiscal que puede acarrear sanciones importantes. Incluso si el propietario piensa que “nadie se va a enterar”, lo cierto es que Hacienda dispone cada vez de más herramientas para detectar este tipo de fraudes.

¿Cómo puede detectar Hacienda un alquiler no declarado?

La Agencia Tributaria puede saber que una vivienda está alquilada sin haber sido declarada por diferentes vías. Entre los métodos más habituales se encuentran:

  • Cruce de datos con otras administraciones públicas. Si el inquilino empadrona a sus hijos o se registra en el padrón municipal, esa información puede llegar a Hacienda.
  • Declaraciones del inquilino. Muchos arrendatarios declaran el alquiler para acceder a deducciones autonómicas, lo que puede alertar al fisco si no hay registro de ingresos por parte del propietario.
  • Pagos bancarios. Las transferencias periódicas pueden levantar sospechas en las cuentas del arrendador si no hay justificación fiscal.
  • Denuncias de vecinos o del propio inquilino. En algunos casos, es el entorno del propietario quien informa a Hacienda del arrendamiento irregular.
  • Consumo de suministros. Un consumo de agua, electricidad o gas elevado en una vivienda que figura como vacía puede ser indicio de ocupación y, por tanto, de alquiler encubierto.

Las multas: de leves a muy graves

El aviso de Hacienda no es simbólico: las consecuencias económicas por no declarar un alquiler pueden ser significativas. Las sanciones varían en función de la cantidad no declarada y el grado de ocultación:

  • Infracciones leves: Si la cantidad no declarada es igual o inferior a 3.000 euros y no hay ocultación, la multa será del 50 % del importe no declarado.
  • Infracciones graves: Cuando la cifra supera los 3.000 euros y hay ocultación, la sanción oscilará entre el 50 % y el 100 %.
  • Infracciones muy graves: En casos de fraude fiscal, la multa puede alcanzar entre el 100 % y el 150 % del importe evadido.

Además, se pierde el derecho a las deducciones fiscales, como la posibilidad de reducir un 60 % del rendimiento neto si el inmueble se destina a residencia habitual del inquilino.

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