La nueva prohibición de la DGT que ya está en vigor y tiene duras multas

La intención es reducir el límite permitido de alcohol en sangre a un 0,2, frente al 0,5 actual, lo que se traduce prácticamente en una política de “cero alcohol” al volante.
Imagen de archivo de la A6 durante la operación del 1 de agosto / E.P.
Imagen de archivo de la A6 durante la operación del 1 de agosto / E.P.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado sus esfuerzos en la última década para reducir las muertes en carretera, y en este 2024 plantea una serie de medidas impactantes para mejorar la seguridad vial. La pandemia trajo cambios en la movilidad y nuevas formas de transporte, pero no se ha logrado disminuir de forma significativa el número de accidentes mortales, que alcanzó las 1.145 víctimas en 2023. Para adaptarse a esta realidad, la DGT, en coordinación con el Ministerio del Interior, continúa renovando el Reglamento General de Circulación, introduciendo nuevas normativas que estarán vigentes entre 2024 y 2025.

Uno de los cambios más debatidos es la nueva tasa de alcoholemia para conductores, especialmente para noveles y profesionales del transporte. La intención es reducir el límite permitido de alcohol en sangre a un 0,2, frente al 0,5 actual, lo que se traduce prácticamente en una política de “cero alcohol” al volante. En términos prácticos, con solo una cerveza, muchos conductores podrían dar positivo, enfrentándose a sanciones importantes, pérdida de puntos y, lo más grave, al riesgo de un accidente mortal. Este cambio forma parte de un enfoque mucho más estricto de la DGT, que considera el alcohol al volante como una de las principales causas de siniestralidad. 

Además de endurecer los límites de alcoholemia, la DGT ha decidido aplicar sanciones más severas a quienes avisen de la ubicación de controles de tráfico, de alcohol o de drogas, ya sea a través de aplicaciones móviles o redes sociales. Estas prácticas han proliferado en los últimos años, permitiendo a los conductores evitar controles y, en muchos casos, conducir bajo la influencia de sustancias sin consecuencias inmediatas. Durante el IX Foro contra la Violencia Vial, Pere Navarro, director de la DGT, fue claro en este aspecto: “El texto ya está listo, vamos a prohibir la información de los controles de alcoholemia”. La DGT considera que estas prácticas suponen un riesgo no solo para quienes intentan eludir los controles, sino para todos los usuarios de la vía.

Otra de las medidas destacadas es la implantación de zonas de bajas emisiones (ZBE) en municipios con más de 50,000 habitantes. Esta normativa, que fue aprobada en 2021, exige que los municipios controlen el acceso de vehículos más contaminantes en áreas específicas de la ciudad. En ciudades como Madrid y Barcelona, estas restricciones ya están en vigor y se han endurecido en 2024. Por ejemplo, en Madrid, los vehículos sin distintivo ambiental tienen prohibida la circulación en todo el municipio, una restricción que en Barcelona se aplica los días laborales entre las 7:00 y las 18:00 horas, y que se ampliará en 2025. Esta medida no solo busca reducir la contaminación, sino también promover el uso de vehículos más ecológicos y mejorar la calidad del aire en las ciudades más pobladas.

Las nuevas normas también incluyen cambios para los vehículos de movilidad personal, especialmente los patinetes eléctricos. Desde principios de 2024, todos los patinetes nuevos deben contar con un certificado de identificación y cumplir con los requisitos técnicos establecidos por la DGT, mientras que los patinetes antiguos tendrán hasta 2027 para adaptarse a esta normativa. Además, los patinetes eléctricos deberán cumplir normas estrictas de circulación, que incluyen la prohibición de consumir alcohol, de usar auriculares mientras se conduce, de circular por aceras y de exceder una velocidad de 25 km/h. Estas normativas buscan regular el uso de patinetes y mejorar la seguridad de sus usuarios y peatones, en vista del aumento de incidentes relacionados con estos vehículos en áreas urbanas.

En cuanto a los ciclistas, considerados un colectivo vulnerable, la DGT también ha introducido cambios que obligan a todos los usuarios de bicicleta a llevar casco en carretera, independientemente de la inclinación de la vía. Además, se ha hecho obligatorio el uso de luces y elementos reflectantes cuando circulen en condiciones de baja visibilidad o de noche. La normativa exige que los conductores que adelanten a un ciclista reduzcan la velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía y mantengan una separación lateral mínima de 1,5 metros. Estos requisitos están diseñados para proteger a los ciclistas y reducir el riesgo de accidentes graves en las carreteras.

Finalmente, la DGT también ha propuesto nuevos requisitos para motoristas, quienes deberán llevar guantes y cascos integrales homologados por la Unión Europea, además de completar un curso especial si conducen motos de más de 125 cc. A su vez, en situaciones de tráfico congestionado, podrán circular por el arcén a un máximo de 30 km/h, siempre y cuando no obstaculicen el paso de bicicletas u otros vehículos que utilicen esta área.

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