La OTAN considera que España tendrá que gastar el 3,5% del PIB para cumplir los requerimientos militares

"España cree que puede alcanzar esos objetivos con un porcentaje del 2,1%. La OTAN está absolutamente convencida de que España tendrá que gastar un 3,5% para conseguirlo", ha insistido Mark Rutte
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte. EP
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte. EP

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha negado rotundamente este lunes que España haya obtenido una cláusula de exclusión para no comprometerse a alcanzar el objetivo de gasto en defensa del 5% del PIB, cifra que será pactada por los países aliados en la próxima cumbre de líderes que se celebrará en La Haya. Rutte ha sido tajante al respecto, asegurando que la OTAN "no contempla cláusulas de exclusión" ni acepta "pactos o acuerdos paralelos" entre países miembros.

En una rueda de prensa previa al encuentro internacional, el jefe político de la Alianza Atlántica ha explicado que, a pesar de que España ha vinculado su inversión militar a una mayor flexibilidad en la implementación de los objetivos, la estimación interna de la OTAN es que el país deberá destinar alrededor del 3,5% de su Producto Interior Bruto (PIB) a Defensa si quiere cumplir con los estándares militares pactados por la organización. Esto contrasta con la previsión del Gobierno español, que considera posible alcanzar dichos objetivos con un gasto equivalente al 2,1% del PIB.

"España cree que puede alcanzar esos objetivos con un porcentaje del 2,1%. La OTAN está absolutamente convencida de que España tendrá que gastar un 3,5% para conseguirlo", ha insistido Rutte, dejando claro que, si bien cada país tiene cierto margen de maniobra, las exigencias estratégicas comunes no cambian.

El nuevo compromiso de los aliados —que será formalizado en la cumbre— contempla un incremento progresivo del gasto en defensa hasta alcanzar el 5% del PIB en 2035, lo que representa una subida significativa frente al actual umbral mínimo del 2%, establecido en anteriores cumbres. Esta decisión responde al contexto geopolítico actual, marcado por el aumento de tensiones globales, la guerra en Ucrania y el desafío militar que representa Rusia, entre otros factores.

España ha solicitado mayor flexibilidad en su trayectoria de gasto, argumentando limitaciones económicas internas y la necesidad de priorizar otras partidas presupuestarias. En este sentido, Rutte ha reconocido que se ha aceptado cierta elasticidad en la senda de incremento, pero ha subrayado que eso no significa que España esté exenta de cumplir con los compromisos adquiridos.

"Ya veremos cómo evoluciona la situación. En cualquier caso, habrá una revisión en 2029", ha señalado Rutte, haciendo referencia al mecanismo de evaluación que la OTAN implementará para revisar si los países están cumpliendo con los objetivos en tiempo y forma. Esta revisión periódica permitirá corregir desvíos y asegurar que todos los aliados avanzan de forma coordinada hacia el nuevo estándar de gasto militar.

El acuerdo alcanzado este domingo entre los aliados representa un paso decisivo hacia una mayor preparación militar colectiva, en un momento en que la Alianza Atlántica considera esencial reforzar sus capacidades para afrontar nuevos desafíos. Aunque algunos países como España se muestran cautelosos, la presión para incrementar el gasto en defensa se intensifica, y el compromiso de llegar al 5% del PIB marca una nueva etapa en la política de seguridad europea y transatlántica.

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