Pedro Sánchez amplía la querella contra el juez que investiga a su esposa, Begoña Gómez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido ampliar la querella por prevaricación contra el juez Juan Carlos Peinado, quien está a cargo de la investigación sobre su esposa, Begoña Gómez, por presunto tráfico de influencias. Según el escrito presentado por la Abogacía General del Estado, Sánchez considera que el juez está actuando de manera injusta y que sus decisiones contravienen la doctrina legal existente.
El pasado 30 de julio, Sánchez se acogió a su derecho a no declarar contra su esposa durante la declaración en Moncloa, y ese mismo día presentó la primera querella contra el magistrado. Sánchez sostuvo que las resoluciones del juez no solo son injustas, sino que se basan en interpretaciones forzadas de la ley, algo que, según él, va más allá del papel de un juez en un caso así.
El 22 de agosto, el juez Peinado emitió una providencia en la que sugirió que el "silencio" de Sánchez durante la declaración podía interpretarse de manera negativa. Además, decidió compartir con las partes una grabación realizada en Moncloa, a pesar de que la Fiscalía se oponía a ello. La Abogacía del Estado considera que esta decisión busca más la publicidad del caso que un verdadero avance en la investigación.
Sánchez, en una rueda de prensa posterior, calificó de "montaje" la actuación del juez y lamentó la forma en que asociaciones como Vox y Manos Limpias estaban utilizando el caso. También expresó su descontento por las continuas filtraciones en la investigación, las cuales, según él, no han sido debidamente controladas.
Tres días después de la primera querella presentada por Sánchez, su esposa Begoña Gómez también interpuso una querella contra el juez Peinado. A través de su abogado, el exministro Antonio Camacho, Gómez acusó al juez de tomar decisiones arbitrarias y de manipular las normas para perjudicarla.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) deberá decidir el próximo 30 de septiembre si permite al juez Peinado seguir con la investigación. La querella de Gómez se basa en la supuesta relación entre ella y figuras como Juan Carlos Barrabés y Javier Hidalgo, vinculados a la Universidad Complutense y a la empresa Globalia, que fue rescatada por el Gobierno durante la pandemia.