El poblado marinero a 3 horas de Zaragoza que está cerca de ser destruido
Este es el drama de medio centenar de familias, que luchan por mantener sus casas frente a las amenazas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
El poblado marinero de Torre la Sal, en Cabanes (Castellón), se enfrenta a su momento más crítico tras la decisión de Costas de desestimar los recursos de alzada presentados por los vecinos. Ahora, las familias afectadas tienen un plazo de dos meses para buscar amparo judicial y evitar el desahucio y demolición de sus viviendas, en un conflicto que lleva años generando incertidumbre.
La situación actual tiene su origen en 2021, cuando el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico comunicó la apertura del expediente de recuperación posesoria de las viviendas por encontrarse en dominio público-terrestre. Desde entonces, los propietarios han presentado recursos y alegaciones que, tras varios años, han sido desestimados.
El principal argumento de los vecinos y de las instituciones que les respaldan es la falta de validez de los deslindes realizados en 1974 y 1993, los cuales, según los propietarios, nunca se completaron ni se publicaron en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Además, aseguran que no existen órdenes ministeriales firmadas ni actualizaciones en el registro de la propiedad que avalen estas actuaciones.
Tanto el Ayuntamiento de Cabanes como la Diputación de Castellón han mostrado su apoyo incondicional a los afectados. Virginia Martí, alcaldesa en funciones, ha confirmado que el Consistorio recurrirá a la vía contencioso-administrativa para defender los intereses de los vecinos. "Vamos a agotar todas las vías posibles para revertir esta situación y preservar un entorno único", ha declarado Martí, quien también anunció que se destinará una parte del presupuesto de 2025 a proyectos que pongan en valor este entorno natural y patrimonial.
Por su parte, Marta Barrachina, presidenta de la Diputación de Castellón, ha solicitado al Ministerio que retome el diálogo con los vecinos para buscar una solución consensuada. Barrachina ha subrayado que Torre la Sal no es solo un conjunto de viviendas, sino un símbolo de la identidad y la historia de Castellón. "La destrucción de este poblado sería una pérdida irreparable para nuestra provincia y las generaciones futuras", afirmó en un comunicado.
EL DRAMA DE 50 FAMILIAS
Actualmente, medio centenar de familias viven con la incertidumbre de perder sus hogares. Según los vecinos, el proceso ha sido una "pesadilla" desde el principio, y ahora, agotada la vía administrativa, solo les queda recurrir a los tribunales.
La agrupación vecinal insiste en que el Ministerio no ha cumplido con los requisitos legales para justificar los deslindes. Entre las irregularidades que denuncian se encuentran:
- Ausencia de órdenes ministeriales que avalen los deslindes.
- Falta de publicación en el BOE de los procedimientos.
- No se realizó la inscripción de los cambios en el registro de la propiedad.
UNA BATALLA LEGAL POR EL PATRIMONIO DE CASTELLÓN
El desenlace de este conflicto marcará un antes y un después para las familias de Torre la Sal. Mientras el Ministerio defiende la recuperación de dominio público, los vecinos y las instituciones locales luchan por conservar un lugar que consideran patrimonio histórico y cultural de Castellón.
Torre la Sal, más que un poblado marinero, es un símbolo de resistencia ante la burocracia y un recordatorio de la importancia de preservar el patrimonio cultural y natural de nuestras comunidades.

