Puigdemont rompe con Sánchez: "No vamos a ayudar a un gobierno que no ayude a Cataluña"
El grupo catalán pasará a situarse en la oposición
El líder de Junts per Catalunya (JxCat), Carles Puigdemont, ha anunciado la ruptura de su formación con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y ha atribuido la responsabilidad al propio partido del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La decisión, adoptada por unanimidad en la ejecutiva de Junts reunida en Perpiñán (Francia), implica que el grupo catalán dejará de apoyar al Ejecutivo central y pasará a situarse en la oposición.
Según Puigdemont, el motivo de la ruptura es la falta de cumplimiento por parte de los socialistas de los compromisos políticos asumidos en los acuerdos alcanzados entre ambas formaciones. “El PSOE ha considerado que sus tiempos y ritmos eran los únicos válidos. Ha ignorado su debilidad parlamentaria y ha menospreciado los avisos que hemos trasladado durante estos 22 meses de trabajo y 19 encuentros en Suiza”, señaló en su comparecencia ante los medios.
El expresidente de la Generalitat acusó al PSOE de no haber mostrado “voluntad real” para ejecutar los pactos “en tiempo y forma” y aseguró que su formación no prestará más apoyo a un gobierno que, en su opinión, no haya demostrado compromiso con Cataluña. “No ayudaremos a este Gobierno ni a ningún otro que no ayude a Cataluña”, afirmó.
Puigdemont compareció sin aceptar preguntas de la prensa, acompañado por la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, y el secretario general del partido, Jordi Turull. La decisión, que todavía debe ser ratificada por la militancia en una consulta interna prevista para el jueves, marcaría el fin del respaldo de Junts a la mayoría parlamentaria que permitió la investidura de Sánchez.
UN GOBIERNO "SIN CAPACIDAD PARA GOBERNAR"
“El Gobierno español no podrá recurrir a la mayoría de la investidura, no tendrá presupuestos, no tendrá capacidad para gobernar. Podrá ocupar poltronas, pero no podrá gobernar”, advirtió Puigdemont, en una de las frases más destacadas de su intervención. El dirigente catalán insistió en que durante los últimos dos años “no ha habido resultados que justifiquen mantener la vía abierta” con el PSOE y consideró agotada la etapa de cooperación.
El líder de Junts recordó además que el mediador internacional que participa en las reuniones celebradas en Suiza solicitó una prórroga para permitir que los compromisos se materializaran. “Hemos tenido paciencia. Se dirá que no hemos esperado suficiente, pero cuando nos pidieron más tiempo, lo concedimos. Parecía que habían entendido el mensaje, pero sólo lo simulaban”, lamentó, acusando al PSOE de actuar por “tacticismo y poder por el poder”.
Puigdemont también reprochó al PSC su alianza con el Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, contrastándola con la decisión de Junts de apoyar al PSOE a nivel estatal tras las elecciones generales. Según él, este hecho evidencia una falta de coherencia por parte de los socialistas.
LES INVITA A "PENSAR"
Por el momento, Puigdemont no ha hecho referencia a una posible moción de censura contra Sánchez, pero sí ha invitado al PSOE a “reflexionar” sobre cómo piensa seguir gobernando tras perder el apoyo de Junts. “Deben explicar con precisión de qué manera pretenden gobernar el país más allá de su capacidad para ocupar el poder”, apuntó.
Desde el Gobierno, la reacción ha sido de respeto y contención. Fuentes del Ejecutivo consultadas por la agencia EFE han subrayado que se mantiene “la mano tendida” hacia Junts y que el Ejecutivo continuará trabajando “votación a votación” para sacar adelante las iniciativas legislativas.
Por su parte, fuentes del PSOE han reiterado su voluntad de diálogo y han defendido que el partido ha cumplido con los acuerdos alcanzados siempre que ha estado en su mano hacerlo. “Entendemos la política como un instrumento para tender puentes, y así seguirá siendo”, afirmaron, recordando que los socialistas siguen comprometidos con el cumplimiento de lo pactado en la medida de sus posibilidades.