Lo que no se vió del Congreso del PP: fruta, churros y una 'rockstar' al ritmo de Melody
El 21º Congreso Nacional del PP avanzó según lo previsto: Feijóo coge fuerza interna y despeja las dudas de su poder en el partido, ataques a Pedro Sánchez y cambios en la dirección para dar una visión más renovada. A pesar de ello, no todo lo interesante ocurrió en el escenario de casi 100 metros, sino que IFEMA ha sido el punto de reunión de un cónclave conservador en que Feijóo fue el único que nombró a Vox y casi sobre la campana.
El PP aragonés no estaba dentro del reparto de altos cargos y se ha ido de vacío a su casa. La dirigente oscense Ana Alós abandona el barco de la confianza del presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo. A pesar de que estaba entre las quinielas y que su nombre fue pronunciado en Génova, la senadora Rocío Dívar se ha quedado a las puertas de estar en la cúpula de la formación. Se tendrá que conformar con ocupar un puesto en el segundo nivel del escalafón de la sede del Partido Popular.
La dirigente más aclamada entre militantes y forofos ha sido Cayetana Álvarez de Toledo. Como una 'rockstar' se ha debido de sentir la dirigente madrileña del núcleo más conservador del PP. Fotos y más fotos con votantes y ella tan rígida como siempre. La sensación que debía de tener desde la entrada al edificio hasta la llegada al salón de actos puede ser similar a la que percibió Homero para regresar a Ítaca. El PP ha premiado ese esfuerzo por mantener la compostura y Feijóo la ha elegido miembro de la Ejecutiva del PP.
Pese a que hace unos meses era impensable, una de las personas más queridas en este Congreso por los militantes e invitados ha sido el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón. Fotos, saludos y abrazos mientras que se escabullía de la prensa. La situación política del PSOE ha puesto un balón de oxígeno en Valencia para olvidarse de la DANA.
El merchandising para atizar al presidente del Gobierno ha sido la seña de identidad de un cónclave en el que se respiraba "libertad" decían algunos dirigentes. Kilos y kilos de fresas de Aranjuez en el hall de la entrada "porque a nosotros nos gusta la fruta", señalaba el secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, para dar la bienvenida a los presentes. De hambre no se iban a morir el público porque cuando se acabó la fruta pusieron stand de churros con su respectivo vaso de chocolate de San Ginés.
Como en los grandes conciertos, las camisetas ha sido el producto estrella, aunque el ingenio ha brillado por su ausencia por las frases que se podían serigrafiar: "Zapatero, multiplícate por cero", "Muchas cosas buenas empiezan por F" (con un guiño), "Viva España, joder" o "Son las 5 p.m y todavía no he comido". Esperan haber vendido cerca de 3.000 camisetas, a 10 euros cada una, pero "La Fachosfera" ha sido el ejemplar más vendido por goleada.
Como Francisco Umbral con Mercedes Milá, Aznar había venido "a hablar de mi libro". En ese merchandising conservador no podría faltar los ejemplares del que fue presidente del Gobierno. En su puesto en primera línea de pabellón en el que se leía "FAES" bien grande, porque cualquier momento es bueno para que se siga hablando de ti.
Hubo risas, alegría, pero también lágrimas. Serrano, fiel escudero de Ayuso, se emocionó cuando su jefa le agradeció su labor en la organización del Congreso y "por desvivirse por todos los afiliados".
"Estamos aquí todo el Partido Popular", señalaba en su última intervención el reelegido presidente del Partido Popular. Feijóo se engañaba así mismo. Sabía que faltaba su predecesor en el cargo, Pablo Casado, que estará viendo en su casa cómo se jalea a Ayuso, mientras que nadie se acuerda de él.
Los que sí que estaban han sido las viejas glorias del partido. Estuvieron algunos de los ministros del Gobierno de Mariano Rajoy como Fátima Báñez, Rafael Catalá José Manuel Soria e Isabel García Tejerina. Tal ha sido el ambiente de felicidad que se respiraba en el ambiente que hasta los de Nuevas Generaciones se animaban a cantar en su stand. Con su presidenta al mando a sus casi 34 años, Beatriz Fanjul, se animaban a cantar "Esa diva" de Melody.
Mientras sonaba en Ferraz un el Réquiem de Mozart, Feijóo estaba en su salsa. Se animó a cantar ,junto con los dirigentes gallegos Miguel Tellado y Alfonso Rueda y cerca de 100 paisanos que se acercaron a Madrid, la canción popular de su tierra A Rianxeira. “Ondiñas veñen e van/ non te embarques rianxeira/que te vas a marear”, dice el estribillo. En castellano, “Olas que vienen y van/ no te embarques Rianxeira que te vas a marear”.
La tauromaquia, ese asunto que el PP defiende con mano blanda, ha sido otra de las señas de identidad de un congreso totalmente descafeinado. Con un sol de bandera y en pleno julio, la organización daba abanicos con el diseño de un capote y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, lo primero de lo que sacó pecho de la región que gobierna es que tiene "la primera plaza de toros del mundo".
El torero Miguel Ángel Perera no quiso perderse la cita y llegó el domingo para representar a un sector poco politizado, valga la ironía. Además, Feijóo reconoció que "los gallegos, de toros, lo justito". No le falta razón y la hemeroteca no miente y fue su partido, que él dirigía, quien votó a favor de prohibir la entrada a espectáculos taurinos a los menores de 12 años.
La fiesta que se celebró en IFEMA acabó en otra fiesta, pero esta vez en la discoteca Gabana el sábado tras un cocktail en IFEMA. Feijóo cerró un fin de semana clave en su presidencia del partido con un baño de masas y ya empieza a encaminar su camino a la Moncloa, por segunda vez.

