¿Quién es Bob Pop y por qué quiere ser alcalde de Barcelona? La candidatura que agita a los Comuns
Barcelona En Comú se prepara para un escenario que no había vivido desde su fundación: unas primarias reales con dos aspirantes.
El escritor y comunicador Enrique Martínez, conocido como Bob Pop, presentará este sábado su candidatura para encabezar la lista del espacio de Ada Colau en las próximas municipales, un movimiento que convierte en disputa abierta lo que hasta ahora parecía un camino más ordenado hacia un único nombre.
La cita será en el Centro Cívico Barceloneta, donde Bob Pop quiere dar forma pública a su paso adelante con un acto que él mismo define como “abierto” y “divertido”. El lema elegido, directo al clic y a la conversación política: “Bob Pop, alcalde de Barcelona. ¿Por qué no?”.
Por qué este anuncio cambia el guion del partido
Hasta ahora, Barcelona En Comú había tenido una constante: Ada Colau encabezó las listas en 2015, 2019 y 2023. Esta vez, la sucesión se decide con competencia interna. Y llega después de que Gerardo Pisarello —actual secretario primero de la Mesa del Congreso y figura clave del espacio— oficializara el pasado 20 de diciembre su intención de ser alcaldable en un acto arropado por Colau y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
En la práctica, el movimiento de Bob Pop obliga a la organización a elegir y a ordenar un debate de fondo: qué perfil necesita el partido para 2027, cómo se reconstruye el “espíritu 2015” y qué papel deben jugar las caras más conocidas frente a los cuadros orgánicos.
Pisarello, el favorito de la dirección… y el candidato con trayectoria de gobierno
Dentro del partido, la mayoría de la dirección ha mostrado preferencia por Pisarello, que formó parte del gobierno municipal en la primera etapa de Colau y ha mantenido protagonismo institucional desde el Congreso. Su anuncio del 20-D fue leído como una candidatura “de continuidad” y con estructura detrás.
Bob Pop, la candidatura inesperada que apela a “atreverse”
Frente a ese perfil, Bob Pop introduce un elemento distinto: visibilidad mediática, activismo LGTBI y una narrativa personal que él mismo ha vinculado a la idea de “salir del armario”, no solo en lo íntimo, sino en lo político. En un mensaje reciente, escribió que no siempre es fácil decir “yo estoy” cuando “la oficialidad presiona” y parece que “ya hay un plan hecho sin ti”, añadiendo que no le da miedo porque está acostumbrado a que “no nos lo pongan fácil”.
Su candidatura, más allá del nombre, apunta a un concepto: disputar el liderazgo desde fuera del carril marcado, y hacerlo con un estilo que busca movilizar bases y simpatizantes.
Lo que está en juego
Estas primarias no son solo una votación interna. Son una señal hacia fuera: qué Barcelona quieren representar los Comuns y con qué rostro pretenden competir en un tablero municipal cada vez más fragmentado. También es un test para medir si el partido prefiere experiencia institucional (Pisarello) o un perfil disruptivo y comunicativo (Bob Pop) para rearmar el proyecto.
El sábado, en la Barceloneta, empezará la parte más importante: la que no se juega en titulares, sino en militancia, apoyos y capacidad de ilusionar. Porque en Barcelona En Comú, por primera vez en una década, la candidatura ya no viene dada: se va a ganar.