El radar cerca de Aragón que tiene a un pueblo entero indignado: más de 4.000 multas
La preocupación por la seguridad en las carreteras ha llevado a las autoridades a intensificar los controles, buscando nuevos métodos para 'pillar' a aquellos conductores que se salten a la ligera las normas de circulación. Sin embargo, no todas estas medidas son bien recibidas por los ciudadanos, especialmente cuando las sanciones superan cifras desorbitadas en poblaciones pequeñas.
Esto es lo que está ocurriendo en Torrejón del Rey, un municipio ubicado en la provincia de Guadalajara, a escasos kilómetros de Aragón, donde un radar instalado en una intersección ha provocado más de 4.000 multas. La situación ha generado una oleada de indignación entre los vecinos, quienes consideran que la medida ha cruzado la línea de la seguridad vial para convertirse en un mecanismo puramente recaudatorio. Las tensiones han llegado al punto de movilizar a los ciudadanos en protesta.
Lo curioso del caso es que no se trata de un radar convencional de velocidad. La polémica nace de una cámara ubicada en un cruce del pueblo que sanciona automáticamente a quienes no se detienen por completo ante una señal de STOP. Aunque esta infracción se encuentra debidamente recogida en la normativa de tráfico, la severidad y cantidad de sanciones ha desatado un profundo malestar social
UN RADAR DE STOP QUE MULTA CUALQUIER MOVIMIENTO INCOMPLETO
La cámara, instalada en un cruce entre la carretera nacional y una vía local, ha sido configurada para detectar si los vehículos realizan una parada completa ante la señal de detención obligatoria. Según el reglamento de la Dirección General de Tráfico, no basta con aminorar la velocidad o hacer un gesto de ceder el paso: es obligatorio detener el vehículo por completo, aunque no se perciba tráfico a la vista.
Cada conductor que no cumpla esta norma recibe una sanción automática: 200 euros de multa y la pérdida de cuatro puntos del carné. Muchos vecinos de Torrejón del Rey reconocen que no realizan el STOP de forma completa, pero alegan que el cruce no presenta peligro real y que se sienten víctimas de una medida excesiva.
“No es que no queramos respetar la señal, pero lo que hacemos es un ceda al paso, porque no hay visibilidad de tráfico”, señala uno de los afectados. Otros ciudadanos aseguran haber recibido entre siete y once sanciones en un corto período de tiempo. Algunos denuncian que las multas llegan con retraso y dificultan el proceso de alegación, lo que alimenta la sensación de indefensión.
LA ALCALDESA DEFIENDE LA MEDIDA ANTE LAS CRÍTICAS VECINALES
Frente al aluvión de quejas, la alcaldesa de Torrejón del Rey, Belén Manzano Saguar, ha salido al paso para justificar la instalación del radar. Según explicó, la decisión se tomó en base a un informe de la Guardia Civil que alertaba sobre la peligrosidad de ese cruce concreto, donde en años anteriores se habían registrado hasta siete accidentes. Con la instalación del radar, asegura la alcaldesa, los siniestros se han reducido a dos en el último año.
Pese a este argumento, los vecinos no están convencidos. Algunos proponen alternativas más efectivas y menos sancionadoras, como la construcción de una rotonda. “El objetivo debería ser evitar accidentes, no vaciar nuestros bolsillos”, afirma un residente que, aunque admite haber sido sancionado, considera que existen fórmulas más educativas que represivas.

