La Red SSPA vincula la despoblación rural con la vulnerabilidad frente a los incendios
La Red SSPA, integrada por CEOE CEPYME Cuenca, CEOE Teruel y la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES), ha expresado su solidaridad con empresarios, autónomos y ciudadanos que sufren las consecuencias de los incendios declarados en los últimos días en varios puntos de la geografía española. Desde la organización insisten en que estas catástrofes deben servir como llamada de atención sobre un problema estructural que viene repitiéndose desde hace años: la despoblación y el abandono progresivo de las zonas rurales.
En un comunicado, SSPA ha señalado que los planes y estrategias sobre reto demográfico aprobados en los últimos años no se han traducido en mejoras reales para la población rural. Según la entidad, los vecinos de estas zonas continúan enfrentándose a graves carencias, entre ellas la escasez de vivienda asequible, la falta de infraestructuras básicas como transporte o telecomunicaciones, la ausencia de servicios públicos esenciales en materia sanitaria o educativa, y una normativa que no contempla las particularidades del mundo rural ni de sus actividades económicas.
La Red recuerda que los territorios rurales no solo son espacios productivos, fundamentales para la actividad agrícola, ganadera o forestal, sino que cumplen una función clave como zonas de esparcimiento, pulmones verdes, sumideros de carbono y espacios de alto valor ambiental. Dejar de invertir en ellos, advierten, supone comprometer no solo la vida de sus habitantes, sino también el bienestar de toda la sociedad.
Políticas urgentes y diferenciales
Para revertir esta situación, SSPA exige la puesta en marcha de políticas diferenciales y efectivas, entre ellas una fiscalidad adaptada a las zonas escasamente pobladas, la mejora y ampliación de las infraestructuras y servicios públicos, y un fuerte impulso a la innovación y el emprendimiento rural. La organización considera que solo a través de este tipo de medidas será posible atraer nuevos pobladores, retener a los actuales y garantizar que territorios afectados hoy por los incendios puedan convertirse en espacios de futuro.
La Red también insiste en que la crisis de incendios de este verano demuestra que la lucha contra la despoblación no es únicamente una cuestión demográfica. “Se trata también de una cuestión ambiental, económica y social, porque el despoblamiento agrava la vulnerabilidad de estas zonas frente a catástrofes como los incendios forestales”, subrayan.
Relación entre despoblación e incendios
SSPA alerta de que, al reducirse la población rural, disminuyen también las labores de mantenimiento y gestión del territorio, lo que favorece la acumulación de vegetación seca y combustible forestal. A esto se suma la falta de inversión en prevención, que impide contar con infraestructuras adecuadas o con una población suficiente para mantener el paisaje rural vivo y cuidado.
En este contexto, la organización reclama que la política de prevención de incendios vaya de la mano de una política activa contra la despoblación, que garantice la presencia de población estable, con oportunidades laborales y servicios básicos, capaces de dinamizar la economía y mantener un control constante del territorio.
Una llamada a la acción
“Los incendios de este verano vuelven a recordarnos que la despoblación es uno de los grandes retos pendientes del país”, señala la Red. En su opinión, no basta con aprobar planes estratégicos: es imprescindible aplicar medidas concretas, sostenibles y adaptadas a la realidad del medio rural.
SSPA concluye que los incendios forestales deben interpretarse no solo como una tragedia ambiental, sino también como un síntoma de una realidad social y económica desatendida. “Revitalizar el medio rural es, al mismo tiempo, luchar contra la despoblación y reducir la vulnerabilidad de estas zonas frente a catástrofes naturales. Es una tarea urgente que no admite más demoras”, remarcan.

