¿Por qué no funciona la red telefónica ni los datos 5G con un apagón eléctrico?
El apagón histórico del 28 de abril dejó a España sin electricidad, pero la interrupción de los servicios de telefonía móvil y 5G dejó a muchos con la misma pregunta: ¿por qué no funcionaban los teléfonos y los datos móviles durante el apagón?
El pasado lunes 28 de abril, España vivió un colapso histórico en su sistema eléctrico, cuando un apagón masivo dejó al país sin luz durante varias horas. Las calles y edificios se apagaron, y los servicios esenciales, como los hospitales, tuvieron que recurrir a generadores externos para seguir funcionando. Sin embargo, uno de los efectos más desconcertantes para los ciudadanos fue la falta de cobertura telefónica, que afectó tanto a la telefonía móvil como a los datos 5G, lo que sumó más incertidumbre durante la crisis.
A medida que la electricidad se fue recuperando progresivamente a lo largo de la tarde y noche del lunes, el sistema eléctrico fue restaurado en su totalidad durante la mañana del martes. No obstante, las comunicaciones móviles no se normalizaron con la misma rapidez. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mencionó en una declaración que aún se están analizando todas las posibles causas del apagón, sin descartar ninguna hipótesis. En este escenario, muchos se han preguntado: ¿por qué no se podía usar el teléfono móvil ni los datos durante el apagón, a pesar de la importancia de estos servicios?
LA DEPENDENCIA DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA EN LA TELEFONÍA MÓVIL
La telefonía móvil, incluidos los datos 5G, depende de una red de antenas distribuidas por todo el territorio. Estas estaciones de telecomunicaciones requieren un suministro constante de energía eléctrica para su funcionamiento. En situaciones normales, las antenas cuentan con sistemas de respaldo, como baterías o generadores de emergencia, que permiten mantener el servicio en caso de un corte de energía. Sin embargo, estos sistemas no son infalibles.
En un apagón generalizado, si las antenas no tienen suficientes baterías de respaldo o los generadores no se activan correctamente, los servicios de telefonía móvil y datos pueden verse gravemente afectados. En muchos casos, la duración de las baterías de respaldo oscila entre 2 y 8 horas, dependiendo de la calidad de los equipos y su mantenimiento. Cuando estas baterías se agotan, las antenas dejan de funcionar, lo que puede provocar la pérdida de cobertura tanto de voz como de datos.
En este contexto, muchos usuarios se encontraron sin servicio, incluso cuando estaban dentro de áreas cubiertas habitualmente por la red móvil. Esto ocurrió debido a la falta de sistemas de respaldo adecuados en algunas de las antenas, lo que resultó en una pérdida de conexión generalizada.
LA INFRAESTRUCTURA TELEFÓNICA DEPENDE DE OTRAS REDES Y CENTROS DE DATOS
El apagón no solo afectó a las antenas de telefonía móvil, sino que también interrumpió el funcionamiento de otras infraestructuras claves para la conectividad. En primer lugar, la telefonía móvil y los datos 5G dependen de centros de datos que gestionan el tráfico de llamadas y datos. Estos centros están conectados a través de redes de fibra óptica, y si estas infraestructuras pierden energía, el servicio de telefonía y datos puede caerse.
El problema es aún más complejo cuando hablamos de las redes de fibra óptica, que a menudo requieren estaciones repetidoras que también deben estar alimentadas por energía eléctrica. Si estas estaciones pierden energía y no tienen respaldo suficiente, los nodos de red que conectan las estaciones de telefonía móvil pueden fallar, lo que provoca interrupciones en la cobertura.
LA CONGESTIÓN DE LA RED EN APAGONES MASIVOS
Además de las fallas de infraestructura, el comportamiento de los usuarios también contribuye a la congestión de la red durante los apagones. Durante este tipo de incidentes, muchas personas intentan conectarse a la red al mismo tiempo, lo que genera una sobrecarga en las estaciones de telecomunicaciones que, si ya están comprometidas por la falta de energía, no pueden manejar la demanda adicional. Esto genera un colapso adicional en la red, dificultando aún más el acceso a servicios de comunicación.

