Sánchez llama a la "desescalada" en Venezuela y pide responsabilidad a Trump y EEUU
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido este sábado “desescalada” y “responsabilidad” ante la escalada de tensión en Venezuela, tras los ataques que el Gobierno venezolano atribuye a Estados Unidos. En un mensaje difundido a través de la red social X, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que España está realizando un “seguimiento exhaustivo” de la situación y ha subrayado la necesidad de respetar el Derecho Internacional.
“El Gobierno de España está haciendo un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela. Nuestra Embajada y consulados están operativos”, ha señalado Sánchez, quien ha incidido en que cualquier actuación debe ajustarse a los principios de la Naciones Unidas y a su Carta fundacional. El presidente ha evitado pronunciarse sobre el fondo de las operaciones militares denunciadas por Caracas, pero ha reclamado contención a todas las partes implicadas.
En paralelo, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha confirmado que sigue de cerca la evolución de la crisis, en coordinación con los socios de la Unión Europea y con países de la región. Fuentes diplomáticas subrayan que la prioridad es la protección de los ciudadanos españoles y el mantenimiento de los canales de información abiertos en un contexto de alta volatilidad.
Ataques denunciados y máxima incertidumbre en Caracas
El Gobierno venezolano ha denunciado una serie de ataques aéreos llevados a cabo por Estados Unidos contra “territorio y población venezolanos” en distintas zonas civiles y militares de Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Las autoridades de Caracas han calificado estas acciones como una “gravísima agresión militar”, elevando el tono de la confrontación diplomática con Washington.
La tensión se ha incrementado tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha asegurado que el Ejército de EE UU “ha capturado” al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, la primera dama Cilia Flores, trasladándolos fuera del país. La afirmación ha generado una ola de reacciones y ha abierto un escenario de máxima incertidumbre institucional.
El Gobierno venezolano, por su parte, ha reconocido que no tiene constancia oficial del paradero del matrimonio presidencial. La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha exigido públicamente a la Administración Trump que aporte una prueba de vida de ambos, mientras denuncia lo que considera una vulneración grave de la soberanía nacional.
En este contexto, el llamamiento de Sánchez a la desescalada se suma a las voces internacionales que reclaman contención y una salida diplomática a una crisis que amenaza con desestabilizar aún más la región y tensionar las relaciones entre Washington, Caracas y sus aliados.