Sánchez mueve ficha y coloca a sus allegados de cara al Congreso Federal para expandir su poder

La cuesta de enero comienza para los críticos con Sánchez y la formación comienza el año con nuevas caras con un perfil próximo a Ferraz
Darío Villagrasa y los 400 militantes del PSOE de Aragón que ya le siguen para ser líder regional / Álvaro Calvo para HOY ARAGÓN
Darío Villagrasa y los 400 militantes del PSOE de Aragón que ya le siguen para ser líder regional / Álvaro Calvo para HOY ARAGÓN

La cuesta de enero ya ha comenzado y Ferraz calienta motores de cara a las autonómicas. El PSOE inicia el año con una renovación de sus dirigentes en varias comunidades autónomas. En 2025, los socialistas cambiarán de liderazgo en Aragón, Andalucía y Castilla y León, buscando renovar su imagen.

En Aragón, se avecinan unas primarias intensas entre el actual portavoz adjunto del PSOE en el Parlamento regional, Darío Villagrasa, y la ministra de Educación y Deportes, Pilar Alegría. Villagrasa, afín al expresidente Javier Lambán, apuesta por su juventud para consolidar un proyecto que aglutine lo mejor del socialismo aragonés. Por su parte, Alegría, más cercana al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aspira a cerrar la etapa lambanista y abrir una nueva senda en la región.

Estas primarias, previstas para mediados de febrero, han generado divisiones entre las provincias aragonesas. Huesca apoya a Alegría, alineada con la estrategia de Ferraz, mientras Zaragoza y Teruel respaldan a Villagrasa como un proyecto político más arraigado en la comunidad.

Con Villagrasa, de perfil discreto, pero con experiencia parlamentaria, el PSOE valora su conocimiento del terreno y su conexión con las problemáticas de Aragón. A sus 32 años, busca convertirse en el líder más joven del partido en la región. Sin embargo, ambos candidatos comparten un objetivo: desalojar al presidente de Aragón, Jorge Azcón, del poder. Aunque las elecciones autonómicas son en 2027, la inestabilidad en el gobierno autonómico, marcada por la ruptura con Vox y la falta de presupuestos aprobados, ofrece una oportunidad al PSOE.

Javier Lambán, apartado de la primera línea política por problemas de salud, no ha respaldado públicamente a ningún candidato, aunque sus discrepancias con Alegría son evidentes. Villagrasa y Alegría tienen un mes para recorrer Aragón y convencer a los militantes de que son la mejor opción para liderar el partido.

En Andalucía, Ferraz ha decidido promover un relevo en la dirección regional. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, asumirá el liderazgo en sustitución de Juan Espadas, quien dará un paso al lado tras perder apoyo dentro del partido. Espadas, que lideró al PSOE en las últimas elecciones autonómicas, sufrió un descalabro histórico al obtener solo 30 escaños frente a la mayoría absoluta de Juanma Moreno, del PP. Su papel se ha ido diluyendo, hasta el punto de no participar en el pleno municipal que devolvió la alcaldía de Jaén a los socialistas.

Según una encuesta del Centro de Estudios Andaluces de septiembre, el PP mantiene su hegemonía en la región, con un 41,8 % de apoyo y entre 56 y 58 escaños, mientras que el PSOE apenas alcanzaría el 27,1%, con entre 20 y 32 escaños.

En Castilla y León, Luis Tudanca ha anunciado que no se presentará a la reelección como líder del PSOE regional, poniendo fin a una década al frente del partido. Su salida, precedida por una crisis interna en octubre, deja vía libre para que el alcalde de Soria, Carlos Martínez, asuma el liderazgo. Martínez, conocido por sus cuatro mayorías absolutas en una localidad de 40.000 habitantes, se perfila como el relevo natural.

Con estos movimientos, Pedro Sánchez busca fortalecer su control autonómico y preparar el camino para el 41.º Congreso Federal del PSOE, que podría marcar un punto de inflexión en su liderazgo. Actualmente, los socialistas gobiernan en cuatro comunidades autónomas: Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra y Cataluña. El objetivo es recuperar regiones clave como Andalucía, Aragón y la Comunidad Valenciana.

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