Más de 150 años de ilusión: la historia del Sorteo de 'El Niño'
Cada 6 de enero, millones de españoles despiertan con la esperanza de que la suerte les sonría en el Sorteo de 'El Niño', una de las citas más esperadas del calendario de la Lotería Nacional. Esta tradición, que combina ilusión y cultura popular, ha logrado mantenerse viva durante más de siglo y medio, consolidándose como el segundo sorteo en importancia tras la emblemática Lotería de Navidad. Pero, ¿cómo nació esta celebración de la suerte que acompaña cada Año Nuevo?
Las primeras referencias documentadas al Sorteo de ‘El Niño’ se remontan a 1868. Desde entonces, se conocía popularmente con este nombre, probablemente por su coincidencia temporal con la Epifanía del Señor o la adoración al Niño por los Magos de Oriente. Su vinculación con la Navidad y las tradiciones religiosas convirtió al sorteo en un fenómeno popular que, poco a poco, fue ganando notoriedad y arraigo entre la población española.
No obstante, fue en 1941 cuando el Sorteo de ‘El Niño’ adquirió personalidad y denominación propias, sentando las bases de lo que hoy se reconoce como un clásico del calendario de la Lotería Nacional. A partir de ese momento, comenzó a estructurarse de manera más formal, con normas y premios específicos que lo diferenciaban de otros sorteos. Sin embargo, no fue hasta 1966 cuando la denominación 'Sorteo de 'El Niño'' apareció oficialmente en las listas de premios, consolidando su identidad dentro del organigrama de la Lotería Nacional.
En cuanto a la mecánica de los premios, los sorteos empezaron a otorgar reintegros en 1942, y desde 1946 se incorporaron los premios de terminación y de reintegro, ampliando así las posibilidades de ganar y aumentando el atractivo para los participantes. Esta evolución de las modalidades de premios refleja la adaptación del sorteo a las expectativas de la sociedad española, que buscaba experiencias de juego más emocionantes y diversas.
Otro aspecto relevante de su historia es la evolución del sistema de celebración. Hasta 1965, todos los sorteos se realizaron mediante el Sistema Antiguo o Tradicional, que consistía en un único bombo y un método de extracción clásico. A partir de 1966, se adoptó el Sistema Moderno o de Bombos Múltiples, un cambio que permitió agilizar el proceso de extracción y aumentar la transparencia del sorteo, contribuyendo a reforzar la confianza pública en esta tradición centenaria.
