Sumar se resquebraja internamente por el caso Cerdán: Més per Mallorca y Més Compromís cerca de romper

La crisis interna del PSOE por la presunta corrupción del exdirigente Santos Cerdán amenaza con fracturar aún más el grupo parlamentario de Sumar en el Congreso, donde varias fuerzas territoriales se plantean romper.

a portavoz de Compromis en el Congreso, Águeda Micó (I), durante la celebración en el Congreso de los Diputados de una sesión plenaria, a 19 de junio de 2025, en Madrid (España).
- Carlos Luján - Europa Press
La portavoz de Compromis en el Congreso, Águeda Micó (I), durante la celebración en el Congreso de los Diputados de una sesión plenaria, a 19 de junio de 2025, en Madrid (España). - Carlos Luján - Europa Press

La ola de inestabilidad política generada por el caso de presunta corrupción de Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, ha trascendido a sus socios de gobierno. La formación liderada por Yolanda Díaz, Sumar, vive en estos momentos una crisis interna con riesgo de escisiones de varios de sus aliados territoriales, especialmente Més per Mallorca y Més Compromís, que han convocado a sus órganos internos para decidir si sus diputados abandonan el grupo plurinacional y se pasan al Grupo Mixto.

La formación balear, Més per Mallorca, reunirá este jueves a su ejecutiva con una propuesta clara: que el diputado Vicenç Vidal deje de formar parte de Sumar, tras haber condicionado su permanencia a que la coalición salga del Gobierno de España. Por su parte, Més Compromís, principal corriente dentro de Compromís, ha convocado para el próximo lunes a su Consell Nacional para decidir su futuro dentro de la coalición.

DIVERGENCIAS INTERNAS Y MALESTAR TERRITORIAL

La situación de Compromís es especialmente delicada. La formación está dividida entre Més y Verds Equo, favorables a la ruptura, e Iniciativa, donde milita el diputado Alberto Ibáñez, que defiende mantenerse dentro de Sumar. Iniciativa considera que el foco debe ponerse en el PSOE, al que exige más contundencia en la lucha contra la corrupción, en lugar de romper con su socio minoritario de gobierno.

En el caso de Chunta Aragonesista, que cuenta con el diputado Jorge Pueyo, también se ha abierto un proceso de reflexión. Aunque no hay una postura oficial definida, desde el partido reconocen que “todos los escenarios están abiertos”, incluida la salida del grupo plurinacional.

De consumarse estas rupturas, Sumar perdería al menos dos diputados más, sumándose a los cuatro de Podemos, que ya abandonaron la coalición a finales de 2023. Esto dejaría a la formación de Yolanda Díaz notablemente debilitada dentro del Congreso, justo cuando su cohesión interna se muestra más frágil.

LAS DEMANDAS VALENCIANAS Y EL CASO DE CERDÁN, PUNTOS DE CLAVE 

En el caso de Compromís, las tensiones con Sumar no son nuevas. El detonante inicial fue la negativa del grupo parlamentario a registrar la comparecencia de Pedro Sánchez en la comisión sobre la DANA en la Comunitat Valenciana, una decisión que desde Compromís interpretaron como un veto. Este desencuentro, sumado ahora al escándalo de Cerdán, ha reavivado las críticas internas.

La diputada Águeda Micó, representante de Més Compromís en el Congreso, exige para seguir en Sumar libertad de voto, capacidad de interpelar al Ejecutivo en los plenos y autonomía para negociar directamente con el Gobierno en asuntos valencianos. Micó sostiene que, aunque hubo avances en las conversaciones, no se han garantizado estos puntos, lo que justificaría el debate sobre la continuidad.

Frente a ello, Iniciativa defiende que ya existía un principio de acuerdo para reforzar la visibilidad de Compromís dentro del grupo, y critica la actitud de Més, a la que acusa de intentar presionar aún más o, directamente, de haber decidido romper con la coalición.

RIESGO DE FRACTURA 

Desde dentro de Sumar se observa con preocupación que una crisis originada en el PSOE esté provocando turbulencias en sus propias filas. “Es injusto que los errores ajenos se traduzcan en una ruptura interna dentro del grupo”, señalan fuentes del grupo parlamentario.

A ello se suma el riesgo evidente de división interna en Compromís, una coalición que durante años ha logrado mantener una unidad estable. Si Micó abandona el grupo y pasa al Mixto, mientras Ibáñez se mantiene en Sumar, el escenario resultaría especialmente complicado para su cohesión y credibilidad política.

UNA PRUEBA DE RESISTENCIA PARA SUMAR 

Lo que ocurra en los próximos días será crucial para el futuro inmediato de Sumar. Las reuniones de Més per Mallorca y Més Compromís marcarán el pulso de la relación con Yolanda Díaz y su grupo, justo en un momento en que la coalición debe demostrar fortaleza frente a un PSOE debilitado y con la presión creciente del bloque de la investidura.

Aunque desde Sumar aún confían en reconducir la situación y evitar nuevas fugas, el riesgo de escisión es real y sus consecuencias, profundas. No solo por el número de escaños, sino por lo que implica a nivel político: la descomposición de un proyecto que nació como referencia de una izquierda alternativa unida, pero que ahora se ve sacudido por las contradicciones internas y el arrastre de las crisis ajenas.

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