Tenerife acogerá el crucero con brote de hantavirus: 14 españoles entre los pasajeros
El Gobierno de España ha designado Tenerife como puerto de referencia para acoger al crucero MV Hondius, que permanece fondeado frente a las costas de Cabo Verde con un brote activo de hantavirus a bordo. La decisión, anunciada este miércoles por el Ministerio de Sanidad, se produce a petición expresa de la Organización Mundial de la Salud y se enmarca, según el propio ministerio, en el "cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario". Entre los 147 pasajeros y tripulantes de la embarcación se encuentran 14 ciudadanos españoles, en principio en buen estado de salud.
La elección de Canarias como destino no es casual. La proximidad geográfica de las islas con Cabo Verde, a poco más de 1.500 kilómetros, y la capacidad sanitaria del archipiélago la convierten en la opción más operativa para gestionar una situación que combina urgencia médica, protocolo epidemiológico internacional y una notable presión diplomática. Tenerife cuenta con el Hospital Universitario de Canarias y el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, dos centros con experiencia en el manejo de situaciones de emergencia sanitaria compleja.
El médico del barco, en estado grave: España acepta trasladarle en avión hospitalizado
Junto a la acogida del crucero, España ha aceptado también una petición formal del Gobierno de los Países Bajos para atender al médico del MV Hondius, que se encuentra en situación grave. Según ha confirmado Sanidad, el facultativo será trasladado de manera inmediata a Canarias en un avión medicalizado. Es el caso más crítico conocido hasta ahora entre las personas vinculadas a la embarcación, y su traslado urgente subraya la gravedad potencial del hantavirus cuando no se trata a tiempo.
El hantavirus es una enfermedad vírica transmitida principalmente por roedores. En su forma más grave puede derivar en el síndrome pulmonar por hantavirus, con una tasa de mortalidad que puede superar el 30% sin atención médica adecuada. No se transmite de persona a persona en la mayoría de sus variantes, lo que limita en principio el riesgo de contagio entre los pasajeros del crucero. Ahora bien, la presencia de un brote activo a bordo de un barco cerrado obliga a extremar las precauciones y a aplicar protocolos de aislamiento y vigilancia epidemiológica estrictos.
La OMS evalúa el barco en Cabo Verde mientras se definen los protocolos
A la espera de que se concrete la llegada del MV Hondius a Tenerife, un equipo de epidemiólogos de la OMS lleva a cabo en este momento una evaluación exhaustiva a bordo del crucero, aún fondeado en aguas de Cabo Verde. El objetivo es conocer con precisión el estado de salud de las 147 personas que se encuentran en la embarcación, determinar cuántos casos activos existen y establecer las medidas de contención necesarias antes de cualquier desembarco.
El Ministerio de Sanidad ha indicado que dará a conocer los detalles del protocolo de acogida «tan pronto como sean definidos» por la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), y que informará «puntualmente sobre su implementación». La cautela en la comunicación refleja la complejidad técnica de la operación: un desembarco mal gestionado podría convertir un problema contenido en un riesgo de salud pública de mayor alcance.
14 españoles a bordo: cinco catalanes, tres madrileños, un gallego y una valenciana
Entre los pasajeros del MV Hondius figuran 14 ciudadanos españoles. El Ministerio de Sanidad ha detallado su procedencia: cinco son catalanes, tres madrileños, uno gallego y una valenciana. En principio, todos se encuentran en buen estado de salud, aunque permanecen a bordo del barco a la espera de que se resuelva la situación. La confirmación de su estado ha sido una de las primeras informaciones que el Gobierno ha querido trasladar a la opinión pública, en un contexto en el que la incertidumbre sobre el alcance real del brote genera una lógica preocupación entre sus familias.
El crucero MV Hondius es un barco de expedición de lujo operado por la naviera neerlandesa Oceanwide Expeditions, especializada en travesías a destinos remotos como la Antártida o el Ártico. No es un crucero convencional de gran capacidad: el Hondius tiene capacidad para poco más de 170 pasajeros, lo que lo sitúa en el segmento de las expediciones de pequeño formato para viajeros de alto poder adquisitivo. Ese perfil de pasajero, habitualmente mayor de 50 años, con viajes frecuentes a zonas remotas, puede ser relevante a efectos epidemiológicos, dado que son personas que se desplazan a múltiples países en periodos cortos de tiempo.