El 1x1 del Real Zaragoza ante la SD Eibar: la doble cara de Poussin
El Real Zaragoza no pudo vencer a un Eibar (2-2) que sigue sin conocer la derrota desde que llegó Beñat San José al banquillo. Sin embargo, el punto no sentó de igual manera a unos y a otros. Poussin fue el héroe inesperado tras anotar de cabeza en el tiempo de descuento, convirtiéndose en protagonista por partida doble tras haber cometido un grave error en el primer gol del Eibar. La Romareda apretó y el Real Zaragoza acabó volcado sobre la portería de un Eibar que ya celebraba los tres puntos antes de tiempo. La gesta, esta vez, no fue completa, y la afición zaragocista se tuvo que conformar con un solo punto.
Jair vuelve a mandar en la tarde de Poussin
Poussin (7): El portero francés salvó la que hasta el descuento iba a ser una tarde negra para él. No tuvo que intervenir apenas pero de su error en una salida tras un centro lateral llegó el primer gol del Eibar. Un mal despeje que puso muy cuesta arriba un partido que podría haber tenido un transcurso mucho mejor. Su gol salva un punto y su actuación personal.
Jair (9): Volvió a ser clave. Bien en defensa, sin conceder apenas y sujetando a un Jon Bautista que, aunque anotó dos goles, no estuvo cómodo el resto del encuentro. Jair volvió a anotar y vive su particular redención por segunda semana consecutiva.
Vital (6): Sin demasiadas exigencias en defensa pero poco atrevido con balón. Sin asumir riesgos ni galones en la salida, el portugués se limitó a hacerlo fácil.
Clemente (4): Fue uno de los cambios al descanso. Sobrepasado en varias ocasiones por fuera y muy errático con el balón. No aportó nada en ataque y sufrió cuando le buscaron al espacio.
Francho (8): Todoterreno. Su energía y su pundonor le dieron la oportunidad al Real Zaragoza de no desengancharse del partido. De sus botas nació el centro que acabó en el 1-2 e inicio el intento de remontada.
Mal día de la segunda línea
Arriaga (6): Omnipresente sin la pelota, recuperando balones y dando estabilidad al equipo. Pero impreciso cuando la tuvo. No estuvo tan acertado con el balón como otros días. Lesionado.
Guti (6): El ansia pudo con él. Desordenado en los saltos en la presión y fallón en pases fáciles. No fue el Guti de otros días, aunque intentó aportar desde el incansable trabajo.
Aketxe (3): No intervino apenas en el juego. Superado en la presión y sin aportar entrelíneas. También fue sustituido al descanso.
Adu Ares (5): Voluntarioso en los esfuerzos pero con poco acierto en la definición. Pudo poner por delante al Real Zaragoza en una acción en la que también tenía a Bazdar para marcar a placer.
Bazdar y Soberón, dos islas en un océano
Soberón (4): El estilo de juego de Gabi no parece encajar en un Soberón que no se encuentra cómodo sin la pelota, yendo a los duelos y corriendo a los espacios. Pasó por el partido sin apenas entrar en el juego.
Bazdar (5): Se desfondó, pero no fue el jugador que deslumbró a principio de temporada. Le sirvió a Adu Ares un buen balón para que pudiera marcar, peleó en el cuerpo a cuerpo y guardó los balones que le enviaban. Pero hasta ahí. Demasiado discreto.
Los cambios de Gabi
Pau Sans (8): No necesita intervenir demasiado en el juego para hacer daño. Eléctrico, llegó varias veces a línea de fondo y fue el único recurso para un Real Zaragoza que tiró más de corazón que de cabeza. De una carrera suya llegó el córner que acabó con gol de Poussin.
Liso (4): Con rasmia pero sin fútbol. El extremo no termina de levantar cabeza. Voluntarioso sin la pelota pero sin aportar cuando la tiene con acciones de calidad.
Tasende (4): Imprimió carácter al equipo, como siempre. No tuvo apariciones destacadas en ataque y perdió varios balones sencillos.
Toni Moya (4): Sustituyó a Arriaga. No fue capaz de hacerse con el equipo, recibir el balón y moverlo a su antojo para añadirle cordura a un equipo que solo miraba hacia adelante sin demasiada lógica.
Dani Gómez (4): No tuvo incidencia. Completó dos pases y perdió tres balones. Pocos minutos y con un Real Zaragoza errático.
Gabi (7): El técnico planteó un partido correcto, con el Real Zaragoza junto sin la pelota. Detectaba bien cuándo saltar a la presión para robar, y de ahí nacieron las primeras ocasiones. Un error individual tiró al traste, como ha sido habitual durante toda la temporada, el trabajo previo. A partir de ahí, el Real Zaragoza no tuvo demasiadas soluciones, buscando atacar con más corazón que cabeza. Ahí, el entrenador suspendió, ya que no supo tocar las teclas adecuadas para convertir el partido en un asedio sobre la portería del Eibar. Los dos goles en jugadas a balón parado le suman puntos a un Gabi que ya reconoció la importancia de estas acciones y que hoy, por segunda jornada consecutiva, le hacen sumar al Real Zaragoza.

