Así están rindiendo los 6 fichajes del Real Zaragoza en el mercado de invierno
El mercado de fichajes de invierno suele ser una apuesta arriesgada y, en el caso del Real Zaragoza, los movimientos realizados no han logrado cambiar la dinámica del equipo en LaLiga Hypermotion. La necesidad de reaccionar llevó al club a reforzarse en enero, pero el rendimiento de los seis fichajes ha estado lejos de lo esperado y el conjunto aragonés sigue cada vez más cerca de los puestos de descenso.
La visita al FC Andorra supuso un duro golpe para el Zaragoza en su lucha por la permanencia. El equipo mostró una imagen muy débil ante un rival directo y pudo encajar una goleada en la primera mitad. Además, Sellés dejó en el banquillo a varios de los nuevos fichajes, lo que evidenció la falta de confianza en los refuerzos invernales y cierta desconexión entre el cuerpo técnico y la dirección deportiva.
El bajo rendimiento de los fichajes de invierno
De los refuerzos llegados en enero, solo tres fueron titulares en ese encuentro. Larios ocupó el lateral izquierdo en uno de sus partidos más discretos desde su llegada. Rober González actuó en el extremo derecho, pero acusó la falta de ritmo tras haber disputado apenas 83 minutos esta temporada con el NEC Nijmegen. La falta de chispa y precisión en sus acciones fue evidente, algo previsible por su escasa participación previa.
El único que ofreció un rendimiento más competitivo fue Jawad El Yamiq, cuya incorporación contó con el impulso de Lalo Arantegui. El central marroquí mostró carácter para intentar sostener a un equipo frágil, aunque su redebut fue accidentado: marcó un gol, anotó en propia puerta y terminó expulsado, perdiéndose el siguiente partido.
Escasa aportación del resto de incorporaciones
Otros fichajes tuvieron un papel testimonial o inexistente. Mawuli Mensah, que había destacado en jornadas anteriores, no disputó ni un minuto, al igual que Nikola Cumic, que hasta ahora ha dejado sensaciones muy discretas. Willy Agada apenas jugó 20 minutos y su impacto fue mínimo, sin lograr conectar con el juego del equipo ni aportar soluciones en ataque.
Una planificación cuestionada desde el verano
La problemática no se limita al mercado invernal. La planificación deportiva del verano ya había dejado dudas con fichajes que no han tenido continuidad ni peso en el once. Desde el Real Oviedo llegaron jugadores como Paulino, lesionado y sin ficha, Pomares, en una situación médica delicada, y Sebas Moyano, con escasa presencia en el equipo. A ello se suma el irregular rendimiento de Akouokou, condicionado por las lesiones, y la imagen preocupante ofrecida por futbolistas de mayor caché como Valery.
La ventana invernal se presentaba como una oportunidad para corregir errores, pero el efecto ha sido el contrario. Las salidas de Pau Sans y Samed Bazdar, que ya han visto puerta con sus nuevos equipos, contrastan con la escasa incidencia de los recién llegados, muchos de ellos con poco protagonismo en sus clubes de origen.
Con este panorama, el Real Zaragoza encara el tramo decisivo de la temporada con más dudas que certezas. Los fichajes de invierno no han supuesto el salto de calidad esperado y el equipo aragonés se aproxima peligrosamente a la zona de descenso, reflejo de una planificación deportiva que no ha dado los resultados deseados.

