¿Cómo funciona el ascenso desde Primera RFEF y qué diferencias hay con la Segunda División? La nueva vida del Real Zaragoza
El descenso se ha consumado. Ahora toca pensar en la vuelta. El Real Zaragoza afrontará la temporada 2026-27 en Primera RFEF con un único objetivo: regresar a Segunda División lo antes posible. Para conseguirlo, la categoría de bronce del fútbol español ofrece dos caminos.
Uno directo, reservado al mejor de cada grupo. Y otro más largo y azaroso, a través de un playoff de eliminatorias que da una segunda oportunidad a los equipos clasificados del segundo al quinto puesto. Conocer bien cómo funciona ese sistema es el primer paso para entender lo que le espera al Zaragoza.
La Primera RFEF está dividida en dos grupos de 20 equipos cada uno. De cada grupo suben dos equipos a Segunda División: uno de forma directa y otro a través del playoff. En total, cuatro equipos por temporada logran el ascenso. Los modelos a seguir para el Zaragoza están claros: el CD Tenerife y el Eldense lo consiguieron a la primera en sus respectivos descensos, subiendo de forma directa sin necesidad de pasar por las eliminatorias.
El camino directo: solo para el primero
La vía rápida es la más exigente y la más clara. Solo el equipo que termine primero de su grupo asciende directamente a Segunda División, sin necesidad de jugar ninguna eliminatoria. Primero en la clasificación final, más puntos que nadie, y el billete de vuelta al fútbol profesional está garantizado.
Para el Zaragoza, que llega a Primera RFEF con el presupuesto y la masa social más grandes de la categoría, ese debería ser el objetivo prioritario. Terminar primero del Grupo 2, por delante del Cartagena, el Hércules, el Nástic y el resto de rivales, y subir sin depender de nadie más. Es el camino más corto y el que menos margen deja al azar.
El playoff: segunda oportunidad pero sin red
Si el Zaragoza no termina primero, aún tiene opciones. Los equipos clasificados del segundo al quinto puesto de cada grupo acceden a un playoff de ascenso con un formato de eliminatorias a doble partido. Los cruces mezclan equipos de ambos grupos de esta forma:
— Semifinal 1: 2º del Grupo 1 contra 5º del Grupo 2 — Semifinal 2: 3º del Grupo 2 contra 4º del Grupo 1 — Semifinal 3: 2º del Grupo 2 contra 5º del Grupo 1 — Semifinal 4: 3º del Grupo 1 contra 4º del Grupo 2
Es decir, segundos contra quintos y terceros contra cuartos, cruzados entre grupos. La vuelta se juega en el campo del mejor clasificado en la fase regular.
Y aquí viene el detalle que conviene conocer bien: si la eliminatoria termina empatada después de dos prórrogas de 15 minutos, no hay penaltis.
Pasa el equipo mejor clasificado en la liga regular. La regularidad durante toda la temporada, por tanto, tiene un peso enorme incluso en el playoff.
Los ganadores de las cuatro semifinales se cruzan en dos finales con el mismo formato —prórroga si hace falta, sin penaltis— y los dos ganadores de esas finales ascienden a Segunda División junto al primer clasificado de cada grupo.
El aviso de los descensos: cuidado con los últimos puestos
El Zaragoza no solo tiene que pensar en subir sino también en no bajar más. Los cinco últimos de cada grupo descienden a Segunda RFEF, la cuarta categoría del fútbol español. Del decimosexto al vigésimo puesto, diez equipos por temporada abandonan la Primera RFEF. Es un escenario que en teoría debería estar muy lejos del Zaragoza, pero que la historia reciente del club obliga a no descartar de antemano.
El objetivo es claro, el camino está trazado y los rivales ya se conocen en buena parte. Lo que queda por demostrar es si el club tiene la capacidad de construir el proyecto que esta categoría exige para salir de ella en una sola temporada. Tenerife y Eldense lo lograron. El Zaragoza tiene los recursos para hacerlo. Ahora falta la gestión.