Las frases de Txema Indias que retumban en los aficionados del Real Zaragoza

La clasificación no espera. Tampoco la ciudad. El club ha elegido un camino audaz —y arriesgado— con un técnico que deberá ganarse al equipo.
Txema Indias, director deportivo del Real Zaragoza / Real Zaragoza
Txema Indias, director deportivo del Real Zaragoza / Real Zaragoza

El Real Zaragoza presentó este lunes a Rubén Sellés como nuevo entrenador con un mensaje tan claro como autocrítico desde su dirección deportiva. Txema Indias, responsable del área, asumió el foco y explicó por qué el club ha elegido a un técnico sin pasado en el fútbol español para afrontar la situación más delicada de los últimos años: “En la recta final tiene una trayectoria muy buena en Inglaterra, cogiendo situaciones del Ligue 1, Champions League, Premier y cogiendo situaciones como la nuestra o incluso peores. Me contaba que eran situaciones deportivas, incluso hasta institucionales, muy complejas”.

Indias subrayó el contexto: “Es un momento muy complejo dentro de la entidad. Llevamos diez jornadas y no hemos arrancado. Esa es nuestra realidad y ahora mismo, bajo mi punto de vista, está siendo muy valiente y tengo que decir bien alto que es la persona que queríamos y es la persona que quería venir”.

Una elección asumida y compartida

El director deportivo no eludió su cuota de responsabilidad en el giro del banquillo. “Soy el responsable de proponer situaciones, de proponer jugadores a la hora de los fichajes, de proponer entrenadores, entre ellos a Rubén, porque le conozco, porque tuve una conversación con él y me agradó mucho lo que me transmitía. Luego es verdad que las decisiones tienen que ser siempre compartidas”, afirmó. Y añadió, como método: “No Txema Indias tiene que decir es esto y de aquí no me sacas, sino yo creo que muchas veces te enriquece también escuchar a los demás”.

Diagnóstico crudo y un reto inmediato

La rueda de prensa tuvo un punto de catarsis. “No sé si podemos hacerlo peor en estas diez jornadas. Todos somos culpables. Hoy lo he hablado con los jugadores a nivel interno”, admitió Indias, que pidió cerrar el capítulo de lamentos: “Me da igual el pasado… nos hemos metido en estas diez jornadas en una trayectoria todavía peor”.

Pese a la crudeza, defendió el valor del vestuario: “Creo que tenemos una plantilla para salir de ahí. Sinceramente creo que hoy somos el peor equipo de la categoría, pero no creo que seamos la peor plantilla de la categoría. Ahora solo queda ya demostrarlo. Las palabras ya no valen de nada y para eso tenemos una persona que cree en esa plantilla y que los jugadores tienen que creer en él”.

Creo que tenemos una plantilla para salir de ahí. Sinceramente creo que hoy somos el peor equipo de la categoría, pero no creo que seamos la peor plantilla de la categoría. Ahora solo queda ya demostrarlo.

Mercado de invierno y tablero de decisiones

Con Sellés ya al mando, el club ajustará la partitura a sus ideas y necesidades. “Estamos presentando a un entrenador… y que también habrá que trabajar un poco a las ideas que tiene él para poder traerle instrumentos que puedan mejorar la plantilla”, deslizó Indias, abriendo la puerta a un mercado de enero donde el Zaragoza deberá afinar con poco margen de error.

El capítulo Larraz

Sobre el interinato de Emilio Larraz, el director deportivo quiso ser explícito: “Es verdad que hablamos de ver cómo iba la semana. En ningún momento ni nosotros le engañamos ni él nos engañó… muchas veces no es solo basarte en un resultado, porque entonces si nos basamos en el 0-5 Emilio ya no vale ni para entrenar al filial, no estoy de acuerdo”. Si el marcador hubiera sido otro, dijo, “seguramente nos hubiéramos sentado otra vez con él”.

La preocupación de la cúpula y el llamamiento a la unión

El director general, Fernando López, dio contexto a la dimensión del problema: un colista que no encuentra el pulso competitivo y una grada al límite de la paciencia. “Las decisiones que se toman en el club no pertenecen a una sola persona, se toman en equipo. Tenemos diferentes grupos de trabajo y son ellos los que toman estas decisiones”, recordó.

López defendió que la propiedad ha ido corrigiendo rumbos: “Los dueños del club han ido tomando decisiones durante este tiempo y han ido cambiando la estructura… En ese sentido, todas las cosas que hemos creído que no han ido funcionando las hemos ido cambiando”. Su cierre fue un mensaje al vestuario y a la afición: “Comprendo a la afición, pero ahora es momento para unión… Juntos vamos a salir de esta situación”.

Un técnico para el barro

Sellés aterriza con la etiqueta de entrenador “de emergencia”, forjado en escenarios ásperos y plantillas en reconstrucción. El Zaragoza le pide impacto inmediato: ordenar, competir y sumar. La hoja de ruta, según se desprende del discurso corporativo, pasa por tres verbos: reconocer el problema sin paños calientes, proteger el grupo y ajustar el plan en enero.

La clasificación no espera. Tampoco la ciudad. El club ha elegido un camino audaz —y arriesgado— con un técnico que deberá ganarse al equipo y a La Romareda desde el primer entrenamiento. Las palabras ya están dichas. A partir de ahora, solo cuentan los puntos.

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