La frase de Manolo Lama que 'calienta' al zaragocismo: "Txema Indias tenía cerrado..."
El Real Zaragoza vive con el agua al cuello y cada palabra pesa como un ladrillo. Anoche, en la Cadena COPE, Manolo Lama añadió más tensión a la semana: “Txema Indias tenía cerrado a Borja Jiménez, pero el Sporting se adelantó”. El periodista también apuntó que “las decisiones las va a tomar ahora Txema Indias”, dejando claro que el director deportivo asume el timón en pleno temporal. “Hay veces que son momentos que son de acertar o no acertar”, remató, en una lectura cruda de la realidad blanquilla.
La situación deportiva es crítica. El equipo duerme colista, llega de una goleada dolorosa (0–5) ante la Cultural Leonesa y apenas ha sido capaz de rascar puntos contra rivales de la zona baja. El vestuario acusa el golpe, la grada hierve y la temporada se ha ido estrechando hasta parecer un callejón sin salida. En medio de ese clima, Emilio Larraz —promocionado desde el filial— ha tenido que tomar las riendas a contrarreloj y con una plantilla tocada anímicamente.
La referencia a Borja Jiménez reabre un capítulo decisivo: el banquillo. Que el Sporting se adelantara, como sostiene Lama, sugiere que el Zaragoza sí movió ficha, pero llegó tarde. No es solo una cuestión de nombres, sino de tiempos, convicción y proyecto: cuando un equipo entra en caída, cada día cuenta y cada duda pesa doble. La percepción en la afición es nítida: faltó contundencia para cerrar al técnico elegido y el club perdió su primera gran bala.
Con Txema Indias señalado como máximo responsable de las decisiones inmediatas, el Zaragoza encara un triple frente: reconstruir el ánimo, reordenar el plan deportivo y elegir sin titubeos el liderazgo del banquillo. El margen es mínimo: el calendario no espera y la clasificación castiga. El mensaje de Lama, guste más o menos, condensa el diagnóstico: ha llegado la hora de acertar.
En La Romareda —aunque sea hoy modular y herida— la gente no pide promesas, pide respuestas: un equipo reconocible, un guión claro y un entrenador con autoridad. El Zaragoza necesita una decisión que devuelva fe, orden y puntos. Y la necesita ya.


