El Real Zaragoza sigue el camino de Tenerife, Cartagena y Racing de Ferrol
Se agota el tiempo. No hay discurso que valga para tapar las desvergüenzas del Real Zaragoza. Las sensaciones no pueden ser peores debido a una propuesta rácana y que carece de la ambición necesaria para competir en el fútbol profesional. Y lo que es más importante, el Real Zaragoza no es capaz de sacar los mínimos puntos exigibles para mantenerse en Segunda División. Porque con un juego deficiente se puede sobrevivir siempre que, de vez en cuando, llegue algún triunfo. Así se mantuvo Gabi Fernández la temporada pasada, que encontró en el balón parado un salvavidas.
Tras seis jornadas disputadas, el Real Zaragoza podría ocupar hoy la última posición si el Granada consigue el triunfo ante el Burgos. Sin victorias, siendo el equipo menos goleador y sin una mejoría a la que aferrarse, Gabi Fernández está al borde del abismo. Porque el tiempo corre y los puntos ya no vuelven. No hay más que mirar al pasado para ver que el conjunto aragonés logró la permanencia las últimas dos temporadas gracias, precisamente, a las seis primeras jornadas. En la 24/25, el Real Zaragoza era segundo a estas alturas. En la 23/24, ocupaba la primera posición. En ambos casos terminó el curso con solo 51 puntos, consiguiendo una salvación muy sufrida.
El ejemplo de la temporada pasada que desciende al Real Zaragoza
Quizás sea pronto para hablar de descenso, pero las sensaciones obligan a ello. Más aún si se mira al pasado y se observa qué equipos ocupaban los últimos cuatro puestos durante los seis primeros partidos. Con dos puntos, el Tenerife ocupaba el farolillo rojo. Con tres puntos se mantenían Cartagena y Racing de Ferrol. Los tres equipos acabaron descendiendo a Primera Federación varias jornadas antes de que acabase la temporada. La cuarta posición de descenso la ocupaba el Deportivo de La Coruña, que acabó remontando el vuelo en detrimento del Eldense, que descendió en la penúltima jornada gracias a un empate del Real Zaragoza ante el propio Deportivo.
Con estos números, hay motivos más que suficientes para que se extienda la preocupación en el entorno zaragocista. Porque el Real Zaragoza ha sido incapaz de ganar a tres recién ascendidos, a Castellón, Albacete y Valladolid. Tan solo los de Pucela apuntan a ocupar las posiciones de arriba, aunque llegaron al Ibercaja Estadio con bajas importantes y no presentaron una gran oposición.
La derrota ante el Ceuta y la falta de reacción ha provocado que el Real Zaragoza empiece a valorar un cambio drástico. Una derrota terminaría de hundir en la clasificación al conjunto aragonés y asestaría un golpe definitivo a Gabi Fernández, que apenas ha ganado cuatro encuentros desde que se sentara en el banquillo del Real Zaragoza a finales de marzo. En ese periodo de tiempo, solo el Córdoba ha puntuado menos, obviando a los equipos que descendieron. La crisis es mayor todavía si se tiene en cuenta contra quiénes llegaron esas victorias: Racing de Ferrol y Cartagena estaban descendidos, al Mirandés se le ganó con un solo remate a portería que llegó desde un córner y al Deportivo, en la penúltima jornada y cuando el equipo gallego no tenía nada en juego.
En LaLiga Hypermotion ya ha comenzado el baile de entrenadores. El Castellón destituyó a Johan Plat y ha mejorado su rendimiento con Pablo Hernández. La Cultural y Deportiva Leonesa ha cesado a Raúl Llona y el Granada podría finalizar la vinculación de Pacheta según el resultado que consigan hoy ante el Burgos. Corre el tiempo, y los equipos no quieren perder más puntos que podrían ser necesarios a final de temporada. Ya lo saben bien Tenerife, Cartagena y Racing de Ferrol. También el Real Zaragoza.

