Pina de Ebro recupera el cultivo del regaliz: el antiguo lavadero se convierte en un obrador
El cultivo de regaliz de palo tradicional se ha recuperado en Pina de Ebro. Este jueves, en la localidad de la Ribera Baja del Ebro, se ha presentado Ecoradiz, un proyecto que apuesta por la economía social y la sostenibilidad en torno a esta tradición olvidada. El antiguo lavadero será, a partir de ahora, un obrador de regaliz, gracias a la cooperativa Tararaina. Además, se contribuye a la generación de empleo en el entorno rural.
El claustro del convento de San Salvador ha sido el escenario de la presentación del proyecto, en la que han participado representantes institucionales, así como vecinos de Pina. El evento ha puesto el foco en las personas implicadas en Ecoradiz, así como en el concepto de que los pueblos pueden ser espacios de innovación y de oportunidades.
El proyecto tiene su sede en el antiguo lavadero municipal, rehabilitado con criterios sostenibles. Así, se ha aplicado un aislamiento con lana de oveja local, cuenta con placas solares y todo se ha hecho con proveedores de proximidad. En este espacio ya trabajan cuatro mujeres que han sido formadas en transformación agroalimentaria y todas ellas tenían dificultades previas para acceder al mercado laboral.
LA CADENA COMPLETA
El proyecto Ecoradiz no solo contempla recuperar el cultivo de regaliz de palo adaptado al clima y al terreno de la zona. Se trata de plantear la cadena completa del proceso, incluidas la producción, transformación y comercialización de esta raíz. Las aplicaciones del producto final no son solo para alimentación, sino también cosmética o productos terapéuticos. En definitiva, se busca posicionar un producto con valor añadido y origen local.
Junto con la presentación oficial, la jornada del jueves fue de puertas abiertas por lo que todos los asistentes pudieron visitar las instalaciones de Ecoradiz. Además, pudieron presenciar el proceso de secado y preparación de la raíz, además de probar algunas elaboraciones gastronómicas que incluyeron regaliz como ingrediente.
La iniciativa cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Pina de Ebro, la comarca Ribera Baja del Ebro, la Fundación EDP, el INAEM y la Fundación Aragón Emprende. Sus impulsoras continúan trabajando para obtener el sello ecológico y ampliar la red de colaboración con empresas interesadas en el producto.

