Cinco pasos, más de 1.300 cofrades y una devoción centenaria: así es la Cofradía de la Columna

Catorce cofradías recorren las calles de Zaragoza durante el Jueves Santo, la jornada con mayor número de procesiones.
Cofradía del Señor Atado a la Columna. / Alberto Olmo
Cofradía del Señor Atado a la Columna. / Alberto Olmo

El Jueves Santo es, sin duda, el día más emblemático de la Semana Santa en Zaragoza, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Aunque el Viernes Santo se celebra la solemne Procesión del Santo Entierro, es durante la tarde y noche del jueves cuando las calles del centro se inundan con el estruendo de bombos y tambores, y el fervor de miles de cofrades.

Ese día salen a la calle 14 procesiones, entre ellas la de una de las hermandades más destacadas y numerosas de la ciudad: la Real, Pontificia, Antiquísima, Ilustre, Franciscana y Penitencial Hermandad y Cofradía del Sr. Atado a la Columna y de Nuestra Señora de la Fraternidad en el Mayor Dolor, conocida popularmente como la Cofradía de la Columna.

Con más de 1.300 hermanos, esta cofradía destaca no solo por su gran volumen de integrantes, sino también por ser la que más pasos procesiona, un total de cinco. Su recorrido arranca a las 21:30 horas desde la iglesia de Santiago el Mayor, un templo barroco situado en pleno corazón de Zaragoza. Desde allí, inicia un lento y solemne desfile que atraviesa algunos de los rincones más bellos del casco histórico como calle Alfonso I, Plaza del Pilar, Plaza de La Seo o la calle Don Jaime.

El trayecto concluye en la iglesia de San Cayetano, donde esperarán al día siguiente para volver a salir en la magna procesión del Santo Entierro.

UNA HISTORIA CON RAÍCES CENTENARIAS

La actual cofradía tiene sus orígenes en el año 1804, cuando se fundó en torno a una venerada imagen de Cristo atado a la columna que se encontraba en el convento de las Madres Dominicas de Santa Fe. El primer hermano mayor fue el aristócrata Pedro de Alcántara Fadrique Fernández de Híjar, Duque de Híjar, entre otros muchos títulos.

Aunque en sus inicios la hermandad centraba su actividad en el culto interno, con procesiones ocasionales motivadas por rogativas, no fue hasta 1940 cuando se reorganizó y comenzó a participar activamente en la Semana Santa zaragozana, dando lugar a su actual estructura.

Desde 1977, la cofradía cuenta con un altar propio donde se veneran sus imágenes titulares: Jesús Atado a la Columna y Nuestra Señora de la Fraternidad en el Mayor Dolor, además de la figura del Cristo Flagelado que forma parte del paso de la Flagelación.

CINCO PASOS, CINCO ESCENAS DE FE

El primer paso en salir es el Santísimo Cristo Atado a la Columna, conocido cariñosamente como "Cristín", una talla de autor anónimo que podría datar del siglo XVI. Procesiona desde 1981 sobre los hombros de ocho cofrades.

Le sigue el paso titular: Jesús Atado a la Columna, una imponente escultura realizada en 1949 por el artista zaragozano José Bueno Gimeno.

La tercera imagen es la de Nuestra Señora de la Fraternidad, una dolorosa de vestir que procesiona bajo palio desde 1991. Fue realizada hacia 1950 por Pedro García Borrego, y en 2013 se sometió a una profunda restauración.

El cuarto paso, La Flagelación, fue incorporado en 1998. Obra del escultor murciano José Antonio Hernández, representa el momento en el que Cristo es azotado por dos sayones, bajo la vigilancia de un soldado romano.

El más reciente de los pasos se incorporó en 2019. Se trata de un grupo escultórico realizado por Manuel Martín Nieto que representa el instante previo a la flagelación: Pilatos ordena el castigo mientras su esposa, Claudia Prócula, trata de impedirlo, en una escena cargada de dramatismo y simbolismo.

La Cofradía de la Columna se ha consolidado como uno de los referentes indiscutibles de la Semana Santa de Zaragoza. Su salida procesional del Jueves Santo es uno de los momentos más esperados por cofrades y espectadores. Una mezcla de historia, devoción, arte y tradición que, año tras año, vuelve a emocionar en las calles de la capital aragonesa.

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