El pueblo pegado a Zaragoza donde también se rompe la hora: no está en el Bajo Aragón
Muy cerca de Zaragoza, un municipio del área metropolitana mantiene viva una de las tradiciones más reconocibles de la Semana Santa aragonesa: la Rompida de la Hora. Aunque este acto se asocia habitualmente a las localidades del Bajo Aragón, también forma parte del calendario de celebraciones de este pueblo zaragozano, donde cada año decenas de tambores y bombos rompen el silencio.
La celebración se enmarca dentro de la Semana Santa local, que este año se desarrollará del 29 de marzo al 5 de abril con una programación que combina actos litúrgicos, procesiones y encuentros cofrades. Durante esos días, vecinos y visitantes volverán a acompañar las diferentes celebraciones que recorren las calles del municipio, organizadas por las tres cofradías existentes en la localidad.
Una Rompida de la Hora que cumple 34 ediciones
Uno de los momentos más esperados llegará el Jueves Santo, cuando la plaza de España se convertirá en el escenario de la XXXIV Rompida de la Hora. A las doce del mediodía, el silencio dará paso al sonido conjunto de tambores y bombos en un acto que cada año reúne a numerosas cofradías y agrupaciones llegadas tanto de Aragón como de comunidades limítrofes.
Este evento se ha consolidado como una de las citas más singulares de la Semana Santa del municipio, con una participación creciente y una gran presencia de público que acude para presenciar el inicio simultáneo del toque.
Procesiones y tradición cofrade
Más allá de este momento central, la Semana Santa contará con un amplio calendario de actos que comenzará el Domingo de Ramos, con la bendición de ramos y la posterior procesión por varias calles del municipio antes de la celebración de la eucaristía.
Durante los días siguientes se celebrarán diferentes cultos y encuentros organizados por las cofradías, como los triduos dedicados a Jesús el Nazareno o la misa de la Cena del Señor el Jueves Santo. Esa misma jornada tendrá lugar también la procesión del encuentro entre la Virgen de los Dolores y Jesús el Nazareno, uno de los momentos más emotivos para los cofrades y vecinos que acompañan el recorrido.
El Viernes Santo estará marcado por el Vía Crucis por la ribera del Ebro y por la procesión del Santo Entierro, que recorrerá algunas de las principales calles del municipio antes de concluir en la parroquia. Finalmente, los actos culminarán el Domingo de Resurrección con la procesión de Pascua y el encuentro glorioso entre las imágenes.
Tres cofradías mantienen viva la celebración
La organización de los actos corre a cargo de las tres cofradías del municipio: la de Jesús el Nazareno, la de la Virgen de los Dolores y la de San Juan Bautista y el Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Entre ellas suman cientos de hermanos y cuentan con secciones de instrumentos formadas por tambores, bombos y cornetas que acompañan los diferentes recorridos procesionales.
Además de su participación durante la Semana Santa, estas entidades mantienen una actividad constante a lo largo del año, colaborando en diferentes iniciativas solidarias y celebraciones del municipio.
Una celebración que une al municipio
Se trata de Utebo, una localidad que cada año se prepara para vivir intensamente una de las celebraciones más arraigadas de su calendario. Durante la presentación del programa, la alcaldesa, María Jesús Sariñena, ha destacado que la Semana Santa “une al municipio y refuerza los valores de convivencia, respeto y tradición”, animando a vecinos y visitantes a participar en los actos programados.
Con esta programación, Utebo se prepara para volver a llenar sus calles de tradición, música y recogimiento, en una Semana Santa en la que el sonido de los tambores volverá a ser uno de los grandes protagonistas.

