Absuelto el padre detenido en la estación de Delicias por pegar presuntamente a su hijo durante un viaje en tren
La madre del menor, titular de la guarda y custodia, interpuso denuncia el 6 de agosto de 2024. Relató que el día 4 de agosto, entre la una y las dos del mediodía, el padre recogió al menor en el punto de encuentro de Sevilla.
Añadió en su declaración que intentó contactar telefónicamente con su hijo alrededor de las tres de la tarde pero colgaban la llamada. Dos horas después, el padre devolvió la llamada manifestándole que, si el menor no había hablado con él, ella tampoco hablaría con el niño, y le colgó el teléfono.
Cuatro horas más tarde, volvieron a contactar y la madre, según declaró, apreció en el acusado signos de embriaguez, hasta el punto de llamarla por otro nombre, y que cuando pidió hablar con su hijo, el padre le indicó que estaban en compañía de la policía ya que, según le contó, el menor estaba diciendo que le había pegado. La madre explicó a los agentes que, cuando logró hablar con el menor, le dijo que su padre le había tirado del pelo, le había zarandeado de la chaqueta y le había hecho pasar vergüenza en el tren.
"Estuvo tomando alcohol en el vagón cafetería"
El hijo del detenido contó también a su madre que el padre había estado consumiendo alcohol en el vagón cafetería y llamó a la policía. Éstos le dijeron que se encontraban en la estación de Zaragoza-Delicias tras aviso de pasajeros del tren que habían llamado por unos presuntos incidentes entre un padre y su hijo.
Durante el posterior juicio, el acusado se acogió a su derecho constitucional a no declarar y la denunciante, la madre del menor, insistió que éste le dijo que su padre le había agredido en la estación, que le había tirado del pelo y de la chaqueta.
Una vez juntos, el pequeño le insistió a su madre que le había dado un puñetazo en el estómago y que había pasado mucha vergüenza. El menor no fue atendido por sanitarios ya que, según su madre, no apreció marcas visibles de agresión. Pensó en llevarlo a un psicólogo porque su hijo parecía durante unos días agitado; tenía problemas para dormir e incontinencia urinaria pasajera. Al final, no necesitó ningún tratamiento.
El interventor no vio nada
Durante la vista también compareció el interventor del tren que dijo no presenció agresión alguna. Señaló que, él subió al tren en Madrid, y que según le trasladaron sus compañeros del trayecto Sevilla-Madrid, una viajera le había dicho que un padre estaba gritando a un menor.
Afirmó que no presenció incidentes, que no vio agresiones ni escuchó vocabulario impropio durante su trayecto, y que la discusión posterior con la policía por parte de encausado se produjo cuando el tren ya había iniciado la marcha. También negó haber comunicado a los agentes que hubiera existido agresión física.
La Sección de lo penal del Tribunal de Instancia de Zaragoza número 8 acordaba esta semana absolver al acusado, defendido por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen. Eso sí, acordó también el magistrado mantener la medida cautelar penal de prohibición de aproximación y comunicación hasta que la sentencia sea firme.

