Una discusión de pareja termina a cuchilladas en Zaragoza: "Yo me defendí porque quería matarme"
La llamada a la Policía Nacional alarmó en un primer momento porque se podía pensar que se trataba de un nuevo caso de violencia machista. La sala CIMACC 091 envió a varias patrullas a la calle Sol, en el distrito centro de Zaragoza, muy cerca de la calle Belchite y Francisco de Quevedo.
Según ha podido saber HOY ARAGÓN, los agentes, nada más llegar al lugar de los hechos, se encontraron con varios vecinos que no habían podido conciliar el sueño debido al suceso que había alertado a toda la comunidad.
Al parecer, según los vecinos del inmueble, llevaban rato oyendo gritos y peleas en uno de los pisos y, al pensar que podía ir a peor, avisaron a la policía porque no sabían lo que realmente estaba pasando dentro de dicha vivienda.
Los policías llamaron al piso y en ese momento la mujer les abrió y les explicó que había tenido una pelea con su pareja. Ambos de origen colombiano, tenían varias heridas de lo que parecían ser armas blancas.
"Me defendí porque me estaba atacando"
Él tenía heridas en la espalda y ella en varias partes del cuerpo, sobre todo en las manos. La mujer explicó a los policías que cogió un cuchillo porque vio que su pareja, tras la discusión, había cogido un cuchillo.
"Me defendí porque él quería matarme", contaba la mujer claramente alterada y con las manos sangrantes a los agentes de Policía Nacional que atendían a la pareja tras las insistentes llamadas de los vecinos de esta calle del centro de Zaragoza.
Ambos fueron trasladados a centros hospitalarios de la capital aragonesa para que los sanitarios pudiesen atener sus heridas. Éstas no revestían mucha gravedad y los dos fueron trasladados, tras dicha atención médica, a dependencias policiales.
Se les acusa de tentativa de homicidio, aunque todavía no han pasado a disposición judicial y podría ser que el juez instructor cambiase la acusación por sendos delitos de lesiones, dada la situación. Lo hará tras tomar declaración a la pareja, que podría permanecer al menos 48 horas en el calabozo.
Una pelea que llegó a mantener en vela a varios vecinos de Zaragoza y que, si llamaron en ese momento, explicaron algunos de los vecinos, fue porque temieron que todo fuese a acabar peor de los que realmente fue.

