Apuñalado tras robar una botella de whisky y chocolate en un Eroski de Zaragoza
Un intento de robo en el supermercado Eroski, del barrio de Torrero, en Zaragoza, terminó en una violenta pelea este jueves a orillas del Canal Imperial. Un joven intentó sustraer productos del establecimiento cuando fue sorprendido por una empleada. La situación se tornó agresiva y acabó en el exterior del comercio, donde se produjo un enfrentamiento con otro hombre que trató de impedir el robo.
La reyerta terminó con el presunto ladrón recibiendo varias puñaladas en la mano mientras intentaba defenderse. La rápida intervención de un policía nacional fuera de servicio, que presenció el altercado, evitó que la situación se descontrolara aún más. El agente logró separar a ambos hasta la llegada de los refuerzos policiales.
DETENIDOS EL PRESUNTO AGRESOR Y EL AUTOR DEL ROBO
Tras el enfrentamiento, los agentes detuvieron a L. O. (Marruecos, 1970) como presunto autor de un delito de lesiones, y a Mohamed H. A. (Somalia, 1999), acusado de robo con violencia en grado de tentativa. Además, el joven somalí sumó un delito de atentado contra un agente de la autoridad, ya que agredió al policía que intentó mediar en la pelea.
El altercado comenzó en un supermercado Eroski de la avenida América, donde la cajera descubrió a Mohamed H. A. llenando un maletín con chocolatinas y una botella de whisky. Al ser descubierto, intentó arrebatar el teléfono móvil a la empleada cuando esta amenazó con llamar a la policía. En ese momento, intervino L. O., lo que desató una discusión que terminó fuera del establecimiento.
Según testigos, el presunto ladrón se abalanzó con un cuchillo sobre el otro hombre, intentando atacarle en la cabeza. Su chaqueta resultó rasgada, lo que confirma la agresividad del asalto.
UN POLICÍA FUERA DE SERVICIO EVITÓ UNA TRAGEDIA
El enfrentamiento fue presenciado por un policía nacional fuera de servicio que circulaba en su vehículo. Al ver cómo un hombre perseguía a otro con un cuchillo en alto, detuvo su coche y actuó de inmediato.
Cuando llegaron las dotaciones policiales, intervinieron dos armas blancas: un cuchillo de 11 centímetros partido por la mitad y una navaja de más de seis centímetros. El caso pasó a manos del Grupo de Homicidios, que remitió el atestado al Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza. Ambos detenidos, asistidos por sus abogados, se acogieron a su derecho a no declarar y quedaron en libertad.
Mientras que L. O. no tenía antecedentes, Mohamed H. A. acumulaba nueve detenciones previas, además de una orden de búsqueda por un delito de abuso sexual emitida por un juzgado de La Almunia de Doña Godina.
Este incidente vuelve a poner el foco en la seguridad en los barrios de Zaragoza, donde los pequeños comercios se enfrentan a situaciones de robos y violencia que generan una creciente preocupación entre vecinos y comerciantes.

