Un gesto hacía una menor que iba con sus padres desemboca en una reyerta con cuchilladas y botellazos
Los vecinos de la calle Heroísmo, en el zaragozano barrio de La Magdalena, no daban crédito de los que sucedía el pasado jueves por la noche y en mitad de la calle, poniendo en riesgo a otros viandantes que paseaban por la zona.
En las llamadas a la Policía Nacional hablaban de hasta diez personas implicadas en una reyerta que se estaban agrediendo con sillas de terrazas cercanas y a botellazo limpio. Nada más llegar una patrulla policial, los presuntos integrantes en la pelea salían corriendo.
Uno de ellos se lanzaba encima de uno de los coches patrulla obligando al policía que conducía el vehículo a esquivarle y acabar empotrado con una farola. Nada más bajarse del coche patrulla veían que el joven, que se detuvo en el acto, llevaba en su mano un cuchillo que esgrimía contra los allí presentes.
Mientras esto sucedía, seguían lloviendo botellas y sillas por parte de otro grupo de personas con el que al parecer el joven de la navaja habría discutido. Otros agentes intentaban controlar el ataque a botellazos y, a su vez, otros dos policía mediaban con el joven del cuchillo, que no parecía querer soltarlo.
Tras amenazar a los propios agentes, uno de ellos tuvo que desenfundar su arma reglamentaria para intentar que dejase de amenazar y tirase el arma blanca al suelo. Éste, lejos de hacerlo, se la pasó a otro de los integrantes en la pelea que estaba en el lugar de los hechos y que fue finalmente quien la dejó en el suelo.
A. V. y P.V., ambos familiares de 43 y 41 años de edad y de nacionalidad griega, eran detenidos al deponer el arma. en el otro grupo de participantes en este reyerta también eran detenidas dos personas, F.H. y A.S. , de 32 y 18 años de edad y nacionalidad argelina.
Le tocó la cabeza a su hija menor de edad
Estos dos últimos detenidos explicaban a los agentes de policía que paseaban junto a dos mujeres y la hija de dos de ellos, de ocho años de edad, cuando se cruzaban con A.V. en su camino y éste tocaba el pelo y cabeza de la menor de edad.
Este hecho originó que los padres de la menor le recriminasen el hecho y, lejos de calmarse, la bronca pasó a mayores. Hasta tal punto que A.V. se ausentó del lugar y volvió a los minutos con un cuchillo de trece centímetros de hoja y 30 centímetros de longitud total.
Al verse amenazados con el cuchillo, los padres y acompañantes de la menor han cogido sillas y botellas de cristal para defenderse y, a partir de ahí, ha comenzado una batalla campal que acababa a botellazo limpio.
De la calle a los calabozos de la comisaría
Tras las llamadas de los vecinos alertando de la pelea todos salían huyendo y eran posteriormente detenidos. El que llevaba el cuchillo tenía que ser atendido por una brecha en la cabeza tras ser alcanzado por una silla.
Los tutores de la menor tenían cortes en sus abrigos producidos por por el cuchillo que portaba A.V. y que le fue requisado en la Plaza de la Magdalena. Los cuatro detenidos fueron trasladados a dependencias policiales.
La pelea no terminó en la calle ya que los integrantes en la pelea siguieron amenazándose mientras estaban encerrados en celdas diferentes en los calabozos durante gran parte de la noche. Finalmente fueron trasladados a los juzgados donde un juez instructor decidió dejarles en libertad con cargos acusados de lesiones. Tres de los cuatro detenidos contaban con numerosos antecedentes policiales por hurto, amenazas y lesiones.

