Atraca una pollería en Zaragoza y termina huyendo sin cartera y sin camiseta: "Vino a robar y se fue robado"

Un vecino acudió al auxilio de la propietaria del local que estuvo forcejeando con el presunto ladrón y consiguió quitarle su cartera
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Imagen de la caja registradora del establecimiento que el ladrón intentó forzar/Cedida a H.A.

Aquel jueves de septiembre, Celia se había ido, como cada tarde, al almacén para coger pan y un bote de mahonesa. Cerró la puerta, echó la persiana y al salir recuerda que vio a una persona "con una gorra, vestido con un chándal y mirando hacía el interior del local".

"Pensé, igual está mirando un cartel, pero no, el asunto era muy diferente", recuerda esta hostelera zaragozana. El caso es que era el vigilante de un robo que se estaba produciendo en el local de Celia, del mismo que ella acababa de salir.

"Habían desencajado la puerta y, no se cómo, uno de ellos entró. Cuando le vi estaba intentando forzar la máquina registradora con dos cuchillos y también con un sacacorchos", dice Celia. En ese momento, se enfrentó a él y le recriminó lo que estaba haciendo. Para que no pudiese huir cerró la puerta y empezó a gritar, algo que alertó a un vecino que pasaba en ese momento por la calle. "¡Por favor, ayuda, socorro, que alguien llame a la policía, llamad a la policía!", repetía esta zaragozana.

"Era un poco escurridizo y se escapó. En ese momento, el vecino alertado le cogió y le pegó un par de 'galletas'", recuerda Celia, que en ese momento reconoce que estaba en shock y con la adrenalina por las nubes.

"Como no sabía si se había llevado algo del local, le agarré por la camiseta y forcejeamos un rato hasta que le desnudé", cuenta. Asegura también que le quitó la sudadera, la camiseta, y una bandolera que el presunto ladrón llevaba encima.

Al final, el supuesto ladrón se marchó semi desnudo, sin camiseta y sangrando por la nariz. De hecho, otros vecinos de este céntrico barrio zaragozano se lo encontraron después y se sorprendieron al verlo, sin saber nada todavía de lo que acababa de suceder.

"Vino a robar y se fue sin su cartera"

Cuando Celia abrió la bandolera del joven que había intentado robar en su establecimiento descubrió que llevaba una cartera, dice la hostelera, que parecía haber sido también robada, y un requerimiento judicial de un juzgado y vio que había estado detenido apenas dos días antes.

Cuando llegó la patrulla de la Policía Nacional, Celia les dio lo que había quitado al ladrón y lo reconoció en una fotografía que los agentes le enseñaron. "Del otro, el que vigilaba, nada pude saber y no lo habría reconocido ya que llevaba una gorra y salió huyendo del lugar en cuanto vio el percal", añade Celia.

"Vienes a robar y te robamos. Me lo tomo a risa, pero aquella tarde lo pasé realmente mal", sentencia Celia en un vídeo que ha tenido mucho seguimiento en redes sociales y que ha grabado, dice, porque muchos le han preguntado sobre lo sucedido. Un susto, un robo frustrado que terminó bien y con el ladrón nuevamente detenido.

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