La larga persecución que ha acabado con un grupo criminal dedicado al tráfico de cocaína en Zaragoza
Agentes de la Policía Nacional desmantelaron un grupo criminal dedicado al tráfico de sustancias estupefacientes especializado en cocaína y detuvo a los doce integrantes de la banda.
Se trata de una operación que se dilató en el tiempo casi diez meses, desarrollada en cuatro fases y que comenzó en el mes de enero gracias a una información anónima que aportaba las características de un presunto vendedor de la referida sustancia en el centro de Zaragoza.
Una vez iniciada la investigación se consiguió identificar al presunto autor de los hechos delictivos y a su vez los agentes investigadores no tardaron en averiguar que su proveedor de cocaína era un varón, de 62 años de edad, vecino del barrio Oliver, y ya conocido por los investigadores al tener un historial delictivo relacionado con el tráfico de drogas en grandes cantidades.
Tras un férreo control sobre sus movimientos, los agentes pudieron observar que mantenía contactos con varias personas de las que se concluyó que eran clientes de la droga con la que traficaba, en unas ocasiones medianos traficantes y en otros consumidores finales de la misma.
Posteriormente se pudo identificar a dos miembros del grupo criminal, que resultaron ser sus principales socios, ya que se pudo determinar que la droga que adquirían, cocaína, la negociaban ellos mismos con sus proveedores, llegando a realizar, sin ningún tipo de reparo, varios viajes en coche a cualquier punto del territorio nacional por muy alejado que estuviera de Zaragoza, incluso se llegó a detectar un viaje, también en coche, a Países Bajos con el mismo objetivo.
Uno de los objetivos estaba siendo investigado por la Brigada Provincial de Policía Judicial de Huesca, iniciándose investigación conjunta sobre este individuo.
Según se fue avanzando en la investigación se pudo determinar que uno de los principales proveedores de cocaína de los investigados, era un varón de 42 años, residente en Castro Urdiales (Cantabria) con el que llegaron a mantener varias citas en diferentes localidades del País Vasco y en Zaragoza.
Como es habitual en este tipo de investigaciones, las detenciones de los implicados en los hechos se fueron dilatando en el tiempo a través de varias fases.
PRIMERA FASE
A mediados del mes de junio, fruto de las pesquisas, se pudo determinar que miembros del grupo criminal se desplazaban a Bilbao en tres vehículos. El primero de los vehículos que realizaba funciones de “lanzadera”. Una vez en Bilbao los agentes actuantes observaron una cita en la que apareció el proveedor que hizo entrega de una mochila iniciando posteriormente el regreso a Zaragoza en tres vehículos diferentes.
En el regreso, el primer vehículo iba dando seguridad a la furgoneta en la que viajaba el varón que recibió la mochila, percatándose en un momento dado del seguimiento policial, lo cual motivó que se tuviera que actuar en la misma AP68, entre los términos municipales de Calahorra y Tudela, para proceder a la detención de los investigados e incautación de la droga.
Como resultado de tan precipitada intervención se consiguió detener a dos de los vehículos, ocupados por tres personas a los que se les ocupo una mochila que contenía aproximadamente 5 kilogramos de cocaína.
Uno de los vehículos, tras una maniobra temeraria en la que casi atropella a tres agentes del dispositivo policial al darle el alto, consiguió huir y a fecha de la presente aún se encuentra fugado, no obstante no cesan los esfuerzos policiales por dar con su paradero.
Como continuación de esta actuación, al día siguiente se procedió a la detención de otros cuatro integrantes del grupo criminal y registro de seis domicilios y un trastero entre Ejea de los Caballeros y Zaragoza.
En los registros se interviene dos armas de fuego y munición, que simulaban ser un teléfono móvil y una cámara de fotos.
De los detenidos, los que eran parte de la caravana que transportaba la droga, todos fueron a prisión provisional tras ser puestos a disposición de los Juzgados de Guarida de Calahorra y Tudela, al haberse producido las detenciones en sus partidos judiciales, el resto fueron puestos en libertad por el Juzgado de Guardia con medidas cautelares.
El resultado de esta fase se materializó en la incautación de unos 4.8 kgs de cocaína, 1 kg de marihuana, 31.480 € en efectivo, dos armas de fuego con munición que simulaban ser otros objetos, varios teléfonos móviles, así como los típicos útiles para la preparación de las dosis individuales de cocaína con las que traficaban o vendían a consumidores finales (alambre, recortes, básculas electrónicas de precisión, etc).
SEGUNDA FASE
Como continuación de lo observado por los investigadores en la fase anterior, es decir la entrega de una mochila que contenía aproximadamente 5 kilogramos de cocaína, varios agentes investigadores se desplazaron a la localidad de residencia del proveedor en la provincia de Santander y procedieron a su detención.
Tras ello fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia de dicha población y el titular del mismo decretó su ingreso en prisión provisional.
TERCERA Y CUARTA FASE
Se detuvo a cuatro individuos que formaban parte del grupo criminal, uno de ellos fue detenido en el aeropuerto de Madrid Barajas cuando trataba de abandonar España.
Con estas cuatro fases se da por desarticulado el grupo criminal que se encargaba de obtener cantidades elevadas de cocaína para después suministrarla a medianos traficantes para su distribución al consumidor final en la provincia de Zaragoza.
La investigación ha resultado laboriosa y prolongada en el tiempo por la gran cantidad de negociaciones llevadas a cabo por los cabecillas del grupo criminal con diferentes traficantes con el claro objetivo de buscar siempre el máximo de rentabilidad de sus negociaciones ilícitas.