La investigación del incendio de la residencia de Villafranca tardará "días" y todo apunta a una grave imprudencia

Fuentes cercanas a la investigación han indicado que todo apunta a una posible grave imprudencia por un cigarro que habría prendido una máquina de oxígeno presente en una habitación.

La localidad de Villafranca del Ebro, cercana a Zaragoza, amaneció ayer con una tragedia. Un incendio registrado la pasada madrugada en la residencia de mayores Jardines de Villafranca ha dejado un saldo de 10 fallecidos por inhalación de humo, además de dos heridos en estado crítico que han sido trasladados al hospital Royo Villanova. El siniestro se declaró alrededor de las 5 de la mañana, cuando la mayoría de los residentes dormían.

Hipótesis inicial: un cigarrillo mal apagado

Un equipo especializado de la Guardia Civil ha iniciado la investigación para esclarecer las causas del incendio que dejó un saldo trágico de diez fallecidos en la residencia psicogeriátrica Jardines de Villafranca. Aunque la investigación oficial está en curso, los primeros indicios apuntan a una grave imprudencia como posible origen del siniestro.

El fuego comenzó poco antes de las 5:00 de la madrugada en una de las habitaciones de la residencia, donde se sospecha que una mujer estaba fumando mientras recibía oxígeno asistido. Esta combinación habría acelerado la propagación de las llamas, aunque, afortunadamente, la puerta del dormitorio estaba cerrada, lo que impidió que el fuego se extendiera más allá de esa estancia.

Sin embargo, el cierre de la puerta no pudo evitar que una densa humareda invadiera el ala izquierda del edificio, afectando rápidamente a la mayoría de los residentes. En el momento del suceso, la residencia albergaba a 69 personas, aunque su capacidad total es para 72 usuarios. La rápida expansión del humo fue letal, ya que muchos de los residentes tenían movilidad reducida y problemas de salud, lo que dificultó su evacuación.

La Guardia Civil continúa con las investigaciones para determinar con exactitud las circunstancias que provocaron el incendio y depurar responsabilidades si se confirma que se trató de una imprudencia evitable, tras saberse que se originó por un cigarrillo mal apagado en una de las habitaciones. Fuentes cercanas a la investigación han indicado que el cigarro podría haber prendido una máquina de oxígeno presente en la estancia, utilizada por una residente fumadora que, aparentemente, dejó el cigarro a medio apagar.

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, quien ha cancelado su agenda para trasladarse al lugar de los hechos, confirmó que el fuego comenzó en una de las habitaciones y que todos los fallecidos son residentes del centro. “Estamos consternados,” declaró Azcón, señalando que el cierre de la puerta de la habitación pudo evitar una propagación aún mayor del fuego.

Evacuación y atención a los heridos

En el momento del incendio, la residencia albergaba 69 residentes, en su mayoría personas con trastornos de demencia y salud mental. La capacidad del centro es de 72 plazas, pero una residente se encontraba hospitalizada en ese momento. Los equipos de emergencia actuaron rápidamente para evacuar a los residentes y atender a los heridos. Los bomberos, personal sanitario y la Guardia Civil trabajaron durante horas para controlar la situación y evitar más víctimas.

El consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, informó que el resto de los residentes fueron evacuados en buen estado. Los supervivientes están siendo trasladados a la residencia Vitalia de Huesca, que ya acogió a afectados por la reciente DANA en la región. En este traslado colaboró el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), con el apoyo de su gerente, Ángel Val.

Comentarios