Tragedia en Villafranca de Ebro: estos fueron los héroes que evitaron que hubiese más víctimas en la residencia

El aviso se produjo entorno a las cinco de la madrugada y la alcaldesa, algunos vecinos y patrullas de la Guardia Civil fueron los primeros en llegar.
Imagen de la inspección de los investigadores de la Guardia civil en el lugar donde se originó el incendio /G.C.
Imagen de la inspección de los investigadores de la Guardia civil en el lugar donde se originó el incendio /G.C.

Se trataba de desalojar la residencia psico geriátrica Los Jardines de Villafranca, en Villafranca de Ebro, en un tiempo récord. Sacar a los 69 residentes, de 25 a 90 años, algunos en condiciones complejas para poder huir del humo por su propio pie y con problemas mentales.

El 112 dio el aviso en cuanto recibió la llamada de auxilio. En los doce minutos que tardaron las primeras patrullas de la Guardia Civil de demarcaciones como Quinto de Ebro o Alfajarín en llegar, las trabajadoras del turno de noche fueron claves.

Doce minutos en los que agruparon al mayor número de residentes que pudieron junto al comedor donde les daban los desayunos, un lugar en el que consideraron que podían estar seguros. A partir de ahí, la ayuda, que no tardó en llegar.

Según ha podido saber HOY ARAGÓN, nada más llegar las primeras patrullas de la Guardia Civil, los agentes entraron en el complejo a pesar del humo con la intención de evitar más víctimas mortales y ayudar a las trabajadoras que hacían lo que podían ya casi extenuadas.

Guardia civiles del puesto de Quinto de Ebro lucharon contra la escasa visibilidad del denso humo provocado en la habitación de una de las internas revisando espacio por espacio, tapándose la boca y nariz como podían para evitar inhalar el monóxido de carbono. 

"Tras ayudar y sacar a algunos de los residentes con mucho esfuerzo debido a la tensión del momento y a que era una carrera contrarreloj, tuvieron que ser atendidos en un centro hospitalario por inhalación de humo", relatan las fuentes consultadas por este periódico digital.

Con la cara, manos y uniforme negros por el humo

En otro de los puestos de la Benemérita, en Alfajarín, algunos agentes que regresaban una vez que los bomberos de Zaragoza y de la Diputación Provincial tenían ya bajo control las llamas y habían disipado el humo, volvían al cuartel con el uniforme y el cuerpo ennegrecidos por el humo.

Al entrar en la residencia, según ha conocido HOY ARAGÓN, se encontraron un panorama desolador con internos tumbados en el suelo para evitar oler el humo que ya invadía muchas de las estancias del complejo residencial e iban sacándolos de allí como podían.

Era un intenso trabajo que no se podía demorar, explican fuentes cercanas, no podían esperar a que llegasen los bomberos porque podía ser ya demasiado tarde para otros que estaban todavía con vida aunque en precarias condiciones al haber inhalado humo.

Seguridad Ciudadana y Tráfico, las patrullas de la Benemérita, tres en el primer momento cuando todavía se luchaba por salvar vidas, un total de seis agentes que, según testigos presenciales, hicieron todo para poder salvar el mayor número de vidas posible.

A pesar de los esfuerzos fueron diez los fallecidos pero más de 30 que pudieron ser atendidos por los servicios sanitarios tras ser puestos a salvo por las trabajadoras y, en los momentos críticos, por los agentes de la Guardia Civil que llegaron los primeros al lugar del incendio.

Dos residentes fueron rápidamente trasladados al no poder asegurar sus vidas en el lugar, al hospital Royo Villanova, uno de ellos, de 65 años de edad, continua en la UCI y el otro, de 72 años, está em planta recuperándose. El atestado de la Guardia Civil indica que, a falta de que la investigación concluya, el cigarro, como ya se apuntó horas después, es la causa más probable del inicio del incendio en la residencia.

Una tragedia que se suma a la de 2015 en la que nueve internos de otra residencia, esta vez en Cuarte de Huerva, fallecieron tras inhalar el humo de un incendio, en esa ocasión intencionado. Desde entonces, se endurecieron las inspecciones en estos centros para que aplicaran la normativa en prevención de incendios. El Gobierno aragonés ya ha explicado que se depurarán responsabilidades. Por suerte y gracias a un puñado de héroes y heroínas, no hay que lamentar más víctimas.

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