Debe pagar 15.200 euros a la celadora del Clínico de Zaragoza a la que agredió
Un hombre que agredió a una celadora del Hospital Clínico de Zaragoza en junio de 2022 ha sido condenado a pagarle una indemnización de 15.200 euros por las lesiones y secuelas causadas. La sentencia, celebrada por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), reconoce el daño sufrido por la trabajadora, aunque el acusado ha sido absuelto de los delitos de atentado y lesiones debido a que padecía un trastorno mental transitorio en el momento de la agresión.
Los hechos ocurrieron en la zona de Urgencias del hospital cuando el agresor, que estaba siendo inmovilizado por varios sanitarios, reaccionó violentamente contra la celadora. Le retorció el brazo hacia la espalda, provocándole graves lesiones en el hombro que requirieron una intervención quirúrgica. La trabajadora permaneció 210 días de baja médica como consecuencia del ataque.
CSIF RESPONSABILIZA AL SALUD Y EXIGIRÁ RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL
A pesar de la condena, el acusado ha sido declarado insolvente, lo que complica el cobro de la indemnización por parte de la víctima. Ante esta situación, CSIF ha anunciado que iniciará acciones legales contra el Servicio Aragonés de Salud (Salud), al considerar que la Administración tuvo una actuación negligente el día de los hechos.
Desde el sindicato insisten en que las agresiones al personal sanitario deben tener consecuencias y destacan la importancia de seguir denunciando este tipo de episodios. Jessica Fessenden, presidenta de CSIF Sanidad Aragón, ha reiterado el compromiso del sindicato con la seguridad de los trabajadores y ha instado a las autoridades a reforzar las medidas de protección en los centros sanitarios.
UN PROBLEMA CRECIENTE EN LOS HOSPITALES
Las agresiones al personal sanitario son una preocupación creciente en Aragón y en el resto del país. Los sindicatos y los profesionales del sector llevan tiempo reclamando más recursos y protocolos de actuación para evitar este tipo de incidentes.
El caso del Hospital Clínico de Zaragoza es solo un ejemplo más de una problemática que afecta a hospitales y centros de salud de toda España. Mientras los trabajadores exigen más seguridad y protección, las administraciones deberán responder para evitar que situaciones como esta vuelvan a repetirse.

