Óscar Puente sobre el accidente ferroviario en Córdoba: "El accidente es muy raro y difícil de explicar"
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido ante los medios de comunicación para ofrecer una primera valoración oficial del grave accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Córdoba. En su intervención, el ministro ha subrayado que, en estos momentos, no es posible determinar las causas del siniestro y ha advertido de que el esclarecimiento de lo sucedido llevará tiempo.
Puente explicó que las circunstancias del descarrilamiento son, por ahora, desconocidas y que será necesario esperar al resultado de la investigación técnica para conocer qué ocurrió exactamente. Según indicó, ese proceso no será inmediato y, previsiblemente, no se dispondrá de conclusiones hasta dentro de al menos un mes. El ministro calificó el accidente como "muy raro" y señaló que resulta especialmente complejo de explicar dadas las condiciones del material y de la infraestructura implicadas.
En este sentido, el ministro de transportes destacó que el tramo de vía en el que se produjo el siniestro había sido objeto de una renovación reciente. Tal y como afirmó, las obras de renovación se completaron el pasado mes de mayo. Además, señaló que el tren de alta velocidad de la compañía Iryo implicado en el accidente es relativamente nuevo, ya que no alcanza los cuatro años de antigüedad. Estas circunstancias, según Puente, añaden dificultad a la explicación de lo ocurrido, a falta de que se analicen en detalle todos los datos disponibles.
Durante su comparecencia, el ministro también informó sobre la situación de las personas afectadas. Confirmó que todos los heridos habían sido ya trasladados a distintos centros hospitalarios para recibir atención médica. No obstante, mostró su preocupación por la evolución del balance de víctimas y lamentó que "muy probablemente serán más de los 21 muertos que se han dado", una cifra que, en ese momento, aún no podía considerarse definitiva.
Las declaraciones ante la prensa se produjeron después de que Puente utilizara sus redes sociales para ofrecer una primera descripción de los hechos. En ese mensaje, explicó que las últimas unidades del tren de Iryo que se dirigía a Madrid descarrilaron e invadieron la vía contraria. Por esa misma vía circulaba en ese instante un tren de Renfe con destino Huelva, lo que provocó una colisión de gran violencia. Como consecuencia del impacto, las dos primeras unidades del convoy de Renfe salieron despedidas. El ministro señaló entonces que la magnitud del accidente era muy elevada y que, en ese momento, no se podía confirmar la cifra exacta de víctimas, insistiendo en que la prioridad era la atención y el auxilio a los afectados.
El descarrilamiento afectó al tren de Iryo en el que viajaban alrededor de 300 personas. Según informó la compañía, el convoy había salido de Málaga a las 18:40 horas. Por causas que aún no han sido determinadas, los tres últimos vagones, los numerados como 6, 7 y 8, se salieron de la vía en los desvíos de entrada a la vía 1 en la zona de Adamuz. Tras el descarrilamiento, estos vagones invadieron la vía contigua, por la que circulaba otro tren, identificado como LD AV 2384, que cubría el trayecto entre Puerta de Atocha y Huelva. Este segundo convoy, en el que viajaban aproximadamente un centenar de personas, también descarriló a consecuencia del impacto.
Las labores de emergencia se han centrado principalmente en el tren de Renfe, según confirmó en RTVE el jefe de bomberos del consorcio de Córdoba, Paco Carmona. De acuerdo con su testimonio, los efectivos trabajan en la extracción de personas de los dos vagones que salieron despedidos tras la colisión. Carmona describió estos coches como "muy deshechos", con hierros y asientos retorcidos, lo que está complicando de forma considerable las tareas de rescate. Según explicó, en algunos casos ha sido necesario retirar fallecidos para poder acceder a posibles supervivientes, lo que convierte estas actuaciones en labores especialmente duras y complejas.

