La última pista conocida sobre Pablo Cebolla y un descenso de voluntarios: 20 días sin rastro

El dispositivo lleva activo desde mediados de febrero con unidades de Seguridad Ciudadana, medios aéreos con drones, el helicóptero Cóndor y otros.

La búsqueda de Pablo Cebolla en Zaragoza escala un peldaño más. La Unidad Militar de Emergencias (UME) se ha incorporado este viernes al dispositivo que coordina el Grupo de Desaparecidos de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

Con la UME llegan equipos de búsqueda subacuática, unidades cinológicas especializadas en localización de restos humanos, drones y equipos de rastreo de orillas. Mientras tanto, familiares y amigos del joven han convocado para este sábado 14 de marzo un descenso popular por el río, abierto a quien tenga barca, kayak o embarcación con sonda.

Pablo Cebolla, de 20 años y originario de Alhama de Aragón, desapareció en la madrugada del 12 al 13 de febrero. Fue visto por última vez en la entrada de la discoteca Kenbo, en el casco histórico de Zaragoza. Las cámaras de seguridad lo captaron poco después en la zona urbana del Ebro, a la espalda de la basílica del Pilar. Ahí se pierde también la señal de su teléfono móvil. Llevaba una cazadora roja, vaqueros, sudadera negra y zapatillas Jordan negras.

Qué aporta la UME al operativo

La incorporación de la Unidad Militar de Emergencias supone un salto cualitativo en el dispositivo de búsqueda. Sus equipos subacuáticos y los perros especializados en localización de restos humanos son recursos de élite que no forman parte de los operativos habituales. A ellos se suman los equipos de drones —denominados RPAS en terminología militar— y los grupos de rastreo de orillas.

La UME contará con un puesto de mando fijo en la Base Aérea de Zaragoza y un puesto de mando móvil en las instalaciones de la Policía Nacional. Durante la jornada del viernes, los equipos realizarán reconocimientos previos de las zonas de trabajo asignadas, toma de contacto con los embarcaderos y aclimatación de los perros a las áreas donde se llevarán a cabo las búsquedas.

El dispositivo lleva activo desde mediados de febrero con unidades de Seguridad Ciudadana, medios aéreos con drones, el helicóptero Cóndor, buzos del servicio de bomberos y el Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional. Pese al operativo desplegado, Pablo Cebolla no ha sido localizado.

La búsqueda de la UME abarca también a Ares Miguel Tiziano, otro joven de 20 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) visto por última vez en Zaragoza el pasado 20 de noviembre. Ambos casos están bajo coordinación del mismo grupo policial.

El sábado 14 de marzo, descenso de voluntarios por el Ebro

Mientras el operativo oficial se refuerza, familiares y amigos de Pablo Cebolla han organizado una búsqueda paralela para este sábado 14 de marzo. El plan es un descenso por el río Ebro con voluntarios que dispongan de barca, pato —embarcación hinchable individual usada en pesca— o kayak con motor y sonda sónar en tiempo real.

La convocatoria está fijada a las 10.00 horas en el Club Náutico de Zaragoza, la zona más próxima al área donde desapareció el joven. El descenso estará supervisado por especialistas.

No es la primera iniciativa ciudadana en este caso. En los últimos días, grupos de cuatro o cinco personas se han organizado para hacer batidas a pie por ambas orillas del Ebro, desde la presa de Pina de Ebro hasta el puente de La Unión de Zaragoza. El recorrido se dividió en cinco tramos y cada grupo asumió uno. Una búsqueda metódica y voluntaria que ha corrido en paralelo al dispositivo oficial desde hace semanas.

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