Una reyerta entre miembros de una misma familia en Épila acaba con un herido grave
La víctima iba caminando por los aledaños de la conocida como zona de los cabezos de la localidad zaragozana de Épila cuando fue sorprendido por un grupo de, al menos tres personas, que le atacaron de manera sorpresiva con barras de hierro y otros objetos contundentes.
El hombre intentó huir y repeler la agresión pero la lluvia de golpes y puñetazos era incesante, hasta tal punto que acabó tirado en el suelo sin poder moverse. En ese momento, varios vecinos que oyeron el tumulto en la calle avisaron a la Guardia Civil.
Según fuentes consultadas por HOY ARAGÓN, las patrullas de la Benemérita no tardaron mucho en llegar al lugar de los hechos. En ese momento, los presuntos agresores huyeron del lugar y los agentes no pudieron realizar detenciones.
Tanto víctima como autores de la paliza, según ha podido saber este periódico digital, viven en la localidad de la comarca de Valdejalón. el herido fue trasladado a un hospital de la capital aragonesa para ser operado de urgencia por las heridas que le había ocasionado el ataque.
Antiguas rencillas entre familias
Estas mismas fuentes consultadas por HOY ARAGÓN confirmaban también que tanto víctima como agresores podrían pertenecer a familias que llevan tiempo enfrentadas por rencillas entre ellos y que no han podido solucionar.
Al parecer, todo podría haber venido de algún tipo de enfrentamiento a raíz de algo relacionado con una de las hijas de un presunto agresor. Un hecho que podría haber sucedido hace ya tiempo, pero que la familia de los agresores no había podido olvidar ni perdonar.
La Policía Local de Épila ha confirmado los hechos descritos como una reyerta entre dos familias. Ahora es la Guardia Civil quien se ha hecho cargo de las investigaciones y sigue buscando a los presuntos agresores, uno de los cuales podría estar en este momento en busca y captura. A estas horas la investigación sigue abierta con el fin de dar con esta persona fugada.
Mayor presencia policial en las calles
Desde hace ya unos meses, y tras la creación del cuerpo de Policía Local de esta localidad zaragozana, hay una mayor presencia policial en la calles. Una demanda que llevaba sobre la mesa años tras un aumento significativo de los actos de delincuencia. Una plantilla que se completaba a mediados del año pasado con seis agentes, uno de ellos oficial jefe.
Recientemente, y tras las peticiones vecinales, se establecía un turno policial de noche en Épila. Algo que habría hecho, junto con las videocámaras de seguridad instaladas por varias calles del pueblo, reducir los delitos.
Mientras la Benemérita investiga la paliza de este pasado jueves a un vecino de Épila en una de las calles de la localidad. Un ataque que ha vuelto a conmocionar a los vecinos de una localidad que sigue intentando quitarse de encima la etiqueta delincuencial de estos últimos años.

