"Afecta": Leire Martínez rompe a llorar en Argentina el día que La Oreja de Van Gogh volvía a los escenarios
El sábado 9 de mayo fue una noche de emociones a flor de piel para las dos voces que han dado vida a La Oreja de Van Gogh. Mientras Amaia Montero regresaba a los escenarios en Bilbao tras 18 años de ausencia, Leire Martínez —que fue la vocalista del grupo durante 17 años— se derrumbaba al otro lado del mundo, en el Gran Rex de Córdoba, Argentina, donde ofrecía su propio concierto en solitario.
Leire Martínez, rota en el escenario de Córdoba
No fue una noche cualquiera. Leire lo sabía desde que se levantó. Tenía claro que ese día iba a ser difícil, aunque se había dicho a sí misma que podría con ello. Que no le afectaría. Que llevaría el concierto como cualquier otro. Pero no pudo.
Subida al escenario del Gran Rex ante el público argentino, Leire Martínez no logró contener la emoción. "Hoy arrancaba la gira de La Oreja de Van Gogh en España y… ufff… una pensaba que no le iba a afectar, pero afecta", reconoció con la voz quebrada, haciendo un esfuerzo visible por no echarse a llorar. Ahí estaban sus músicos, los que la acompañan ahora en esta nueva etapa, para abrazarla y devolverle el ánimo sobre las tablas.
No es la primera vez que Leire demuestra que no esconde lo que siente. Ya lo hizo en su visita al programa Cara C, donde habló sin filtros de la separación del grupo, de la maternidad y de los momentos más duros de los últimos años. Esa honestidad brutal es, precisamente, lo que le ha granjeado una base de seguidores que la sigue con fidelidad —también en Argentina, donde la ovación del Gran Rex al final de la noche fue cerrada y larga.
"17 años de relación" y un adiós que duele
Lo que Leire explicó esa noche en Córdoba fue, en el fondo, algo muy humano. Diecisiete años dentro de un proyecto, diecisiete años construyendo canciones que millones de personas han hecho suyas —en España y en toda América Latina—, no se olvidan de un día para otro. Y verlo continuar sin ti, con otra voz, duele. Aunque lo entendas. Aunque lo hayas aceptado.
"¿Sabéis qué pasa? Que no me gusta llevar el discurso a las comparaciones, esto no va de quién lo hace mejor o quién lo hace peor, esto va de que han sido 17 años de relación y es duro decir adiós", dijo, con una serenidad que costaba mantener.
Eso sí, Leire no se quedó en el dolor. Decidió hacer lo que mejor sabe: música. Convirtió ese momento de vulnerabilidad en un homenaje y anunció al público que cantaría un medley de canciones de La Oreja de Van Gogh. "Trabajé mucho en aquel proyecto, han sido 17 años increíbles en ese proyecto y le voy a rendir homenaje", aseguró. El teatro estalló.
El regreso de Amaia Montero y la sombra de la comparación
En Bilbao, a miles de kilómetros, la otra protagonista de la noche también vivía su propio vendaval de emociones. Amaia Montero pisaba un escenario junto a sus compañeros de La Oreja de Van Gogh por primera vez en 18 años —aunque en esta ocasión sin Pablo Benegas, que no participa en la gira—. Las redes sociales ardieron desde los primeros minutos: comentarios, comparaciones, opiniones de todos los colores.
El debate entre los llamados "teams" —los que apoyan a Amaia y los que defienden a Leire— volvió a copar timelines y foros. No es nuevo. Lleva años siendo una grieta en la comunidad de fans del grupo. Pero esa noche se intensificó, y quienes siguen a Leire se cebaron con el primer concierto de la gira sin considerar, según muchos observadores, los nervios propios de un regreso tan esperado y tan cargado de expectativas.
Leire, desde Córdoba, prefirió no entrar en ese juego. Fue generosa. "Haber cerrado el ciclo de una manera distinta, no pudo ser, pero pudo ser en el disco", dijo, en referencia a la forma en que se produjo su salida del grupo —abrupta, sin el cierre que ella hubiera querido—. Y añadió algo que resume bien su actitud: "A toda esa gente que sostuvisteis a la banda hace 18 años. Todos me habéis hecho sentir, insisto, muy respetada, muy querida y, jamás, la sustituta de nadie".
Una ovación y una camiseta argentina
El Gran Rex de Córdoba se puso en pie. Leire terminó el concierto con la camiseta argentina puesta, uno de esos gestos que conectan de inmediato con el público local y que ella maneja con naturalidad. Los que estaban allí lo vivieron como algo propio: una artista que abre su corazón sobre el escenario, que no finge que todo va bien cuando no va bien, y que aun así sale adelante y da el espectáculo que el público merece.
Eso, precisamente, es lo que diferencia a Leire Martínez en esta etapa en solitario. No tiene detrás la maquinaria de un grupo consolidado con décadas de historia. Tiene su voz, su honestidad y una carrera que está construyendo ladrillo a ladrillo, ciudad a ciudad, país a país. La gira por Argentina forma parte de ese camino.
Ahora, con las emociones de esa noche ya más asentadas, Leire seguirá su agenda de conciertos en América Latina, mientras La Oreja de Van Gogh continúa su gira por España. Dos historias que ya no van juntas, pero que siguen, cada una, escribiendo sus propios capítulos.
@roacom Cuando tus músicos te respetan, te valoran… la música es emoción .. @Leire Martínez #LEIRE #Musica #Argentina #Tour ♬ The Great Gig In The Sky - Sam Yahel & Seamus Blake & Ari Hoenig