El truco para ahorrar en tu factura de invierno: ¿qué momento es el adecuado para encender la calefacción?
Con la llegada del otoño y las primeras bajadas de temperatura, muchas personas se preguntan cuándo es el momento adecuado para encender la calefacción en casa. Aunque en los últimos años el calor ha durado más de lo habitual, el frío invernal es inevitable. Además, una adecuada gestión de la calefacción no solo mantiene el confort, sino que también puede ayudarnos a ahorrar en el consumo de energía.
¿CUÁL ES LA TEMPERATURA IDEAL EN CASA PARA ENCENDER LA CALEFACCIÓN?
Para saber cuándo encender la calefacción y mantener el confort, se recomienda prestar atención a la temperatura ambiente del hogar. Los expertos coinciden en que, si la temperatura se mantiene de manera constante por debajo de los 18°C, es momento de activar el sistema de calefacción. Este umbral de 18°C asegura un ambiente confortable sin desperdiciar energía, ya que si la casa permanece mucho tiempo a temperaturas más bajas, el frío comenzará a ser notorio en el hogar.
Sin embargo, una vez encendida la calefacción, no es aconsejable ajustar el termostato de forma excesiva. La temperatura ideal en casa durante el día suele situarse entre 18 y 21°C. Esto garantiza un ambiente cómodo sin elevar el consumo energético. En casos de frío más extremo o para personas con necesidades específicas, la temperatura máxima podría alcanzar los 23°C, aunque es mejor mantenerla en los rangos más bajos siempre que sea posible.
CÓMO AHORRAR CON LA CALEFACCIÓN ENCENDIDA
Ajustes progresivos de temperatura
Un error común al encender la calefacción es aumentar la temperatura de golpe. Esto genera un gasto innecesario, ya que el sistema de calefacción se esfuerza en alcanzar un nivel muy alto en poco tiempo. Lo más recomendable es comenzar con una temperatura de entre 18 y 19°C e ir subiendo poco a poco. De esta forma, el sistema consume menos y logra calentar el espacio de manera más eficiente.
Apagar la calefacción por la noche
Una vez que el hogar ha alcanzado una temperatura adecuada, es recomendable apagar la calefacción al ir a dormir, o al menos reducirla. Durante la noche, podemos mantener el ambiente en torno a los 15°C, lo que permite conciliar el sueño de manera confortable y evitar un gasto innecesario. Además, en muchas regiones la humedad nocturna y las temperaturas al amanecer ayudan a conservar el calor residual acumulado durante el día.
CONSEJOS PARA MANTENER EL CALOR EN EL HOGAR SIN ELEVAR LA TEMPERATURA
Aprovechar la luz solar
El calor natural que proporciona la luz solar es una ayuda gratuita para mantener el hogar cálido. Durante el día, se recomienda abrir cortinas y persianas en las zonas donde incida el sol directamente. Esta práctica permite que el calor natural entre en la casa y, al caer la noche, es ideal cerrar bien las persianas y cortinas para retener el calor.
Aislar bien puertas y ventanas
Un buen aislamiento es clave para evitar que el calor escape. Revisar ventanas y puertas para asegurarse de que no haya corrientes de aire puede marcar una gran diferencia. Si es posible, colocar burletes o selladores puede ayudar a mantener el calor, lo cual permite mantener una temperatura constante y reducir el tiempo de uso de la calefacción.
Uso de alfombras y cortinas gruesas
Las alfombras y las cortinas gruesas no solo tienen un papel decorativo, sino que también ayudan a mantener la temperatura de la casa. Las alfombras, en especial, ayudan a conservar el calor en el suelo, algo importante en hogares con suelos fríos. Igualmente, las cortinas gruesas bloquean la salida del calor y ayudan a reducir la entrada de aire frío del exterior.
Mantener una temperatura constante en el hogar, dentro de los límites recomendados, no solo contribuye a un ahorro económico, sino que también reduce el impacto ambiental. En muchos hogares, la calefacción representa uno de los principales consumos de energía durante los meses fríos. Al utilizar el sistema de manera moderada y responsable, podemos reducir considerablemente las facturas de energía y minimizar nuestra huella de carbono.