La boda sorpresa de Irene Matamoros: el look nupcial, el llanto de su padre y los que no quisieron ir

La hija pequeña de Kiko Matamoros se casó este sábado en el Santuario de la Virgen de Araceli de Lucena. Su padre, padrino, no pudo contener las lágrimas durante el discurso.

Irene Matamoros, la hija pequeña de Kiko Matamoros y la más discreta del clan, se dio el "sí, quiero" este sábado 21 de marzo con Pedro Romero en el Santuario de la Virgen de Araceli de Lucena, Córdoba, la localidad natal del novio. Una boda íntima y elegante que reunió a casi toda la familia Matamoros —algunos por primera vez en mucho tiempo— y que tuvo su momento más emotivo cuando Kiko, ejerciendo de padrino orgulloso, no pudo contener las lágrimas al pronunciar su discurso en honor a los novios.

Irene llegó al templo con un vestido de novia de corte clásico con mangas XL firmado por una conocida marca madrileña. Elegante y contenido, el look encajó a la perfección con el perfil de la novia: lejos del espectáculo, cerca de la emoción. Su padre entró con ella del brazo, cumpliendo con el papel de padrino que tanto había esperado.

Instantes antes había aparecido en la puerta de la iglesia Marián Flores, madre de la novia y ex mujer de Kiko, con quien el colaborador llevaba años sin coincidir en un mismo acto. La boda de Irene logró lo que pocas cosas consiguen: reunir a toda la familia en el mismo espacio sin que el ambiente se enrareciera.

El clan al completo... casi

Laura, Diego y Lucía Matamoros no se perdieron el día de su hermana pequeña. Tampoco Marta López Álamo, pareja actual de Kiko, con quien los hijos del colaborador mantienen buena relación y que fue captando los momentos más especiales de la jornada en sus redes sociales. Fue precisamente Marta quien inmmortalizó a Kiko visiblemente emocionado durante su discurso en la iglesia.

Tras la ceremonia, los novios y sus invitados disfrutaron de un banquete en un salón decorado con arreglos florales de lirios blancos y rosas rojas. Laura Matamoros acompañó a su hermana en la mesa presidencial. Diego compartió en redes algunas de las imágenes más divertidas de la fiesta posterior.

Las dos ausencias que no pasaron desapercibidas

Con tanta familia reunida, las ausencias llamaron la atención. Mar Flores, tía materna de Irene, no acudió ni a la ceremonia ni al banquete. Tampoco lo hizo su hijo Carlo, primo de la novia. Las recientes desavenencias entre Carlo y Laura Matamoros apuntan como razón de fondo de una decisión que, en cualquier caso, evitó tensiones en el día más feliz de Irene.

La otra ausente fue Anita Matamoros, hermana de la novia por parte de padre e hija de Kiko y Makoke. Pese a que en el pasado mantuvo buena relación con sus hermanos, la distancia entre ellos se ha acentuado en los últimos tiempos.

Irene y Pedro iniciaron su relación en 2022, manteniéndola siempre lejos del foco mediático, toda una rareza tratándose de una de las familias más presentes en la prensa del corazón. Anunciaron su compromiso en la comida del día de Reyes de enero de 2025 y algo más de un año después llegó el "sí, quiero". Una historia de amor discreta, como la propia Irene, que este sábado encontró su momento más visible.

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