Corea del Norte abre sus puertas pero no a cualquier precio a los turistas

Estos avances llegan tras las negociaciones de representantes de dos agencias de viajes con sede en Pekín

Después de más de cinco años de aislamiento, Corea del Norte ha dado un paso inesperado hacia la reapertura de sus fronteras al turismo internacional. Desde el cierre total en 2020 debido a la pandemia de COVID-19, el país, conocido como el Reino Ermitaño, ha permanecido inaccesible para los visitantes extranjeros.

Sin embargo, esta situación parece estar cambiando. Representantes de dos agencias de viajes con sede en Pekín, Koryo Tours y Young Pioneer Tours, han logrado cruzar la frontera china hacia la zona económica especial de Rason, en el noreste del país. Su objetivo ha sido discutir la logística para futuros viajes organizados que permitirán el regreso de los turistas.

Este movimiento sugiere que Pyongyang busca reactivar su sector turístico, fortalecer lazos económicos con China y Rusia, y aliviar su aislamiento internacional, impulsado por sanciones económicas. También podría responder a una necesidad de divisas en un contexto de crisis interna.

VISITAS GUIADAS A RASON: PRIMEROS TOURS DESDE 2020

La ciudad de Rason, que ha recibido escaso turismo occidental, ha sido designada por Corea del Norte como un punto de apertura controlada. Esta zona, establecida en 1991 como la primera zona económica especial del país, cuenta con elementos inéditos dentro del hermético sistema norcoreano, como la primera red de telefonía móvil, un sistema de pago con tarjeta y un mercado legal.

Las agencias de viajes ya han anunciado los primeros itinerarios disponibles para los turistas:

  • Koryo Tours ofrece un recorrido de cinco días con visitas a fábricas, una escuela de idiomas extranjeros y un banco donde los visitantes podrán abrir una cuenta norcoreana. El primer tour tendrá un coste de 645 euros por persona.
  • Young Pioneer Tours ha diseñado un viaje similar, incluyendo una noche en Yanji, en la frontera china, para explorar la vida nocturna local. También visitarán el triple punto fronterizo entre China, Rusia y Corea del Norte, además de bares y fábricas locales.

En un comunicado, Koryo Tours expresó su entusiasmo por regresar al país tras cinco años de espera:

"Estamos felices de finalmente ingresar a Corea del Norte. Aunque el país aún no está completamente abierto al turismo, usaremos nuestro tiempo en Rason para conocer las actualizaciones clave del turismo norcoreano".

Por su parte, Young Pioneer Tours destacó en sus redes sociales la importancia de este momento:

"Esta visita marca un gran hito, ya que somos los primeros extranjeros no rusos en poner un pie en el país desde el cierre de fronteras".

¿UN NUEVO INTENTO DE APERTURA O UNA MEDIDA ESTRATÉGICA?

El turismo en Corea del Norte siempre ha sido limitado y controlado por el régimen, pero antes de la pandemia se estimaba que alrededor de 5.000 turistas occidentales visitaban el país anualmente.

No obstante, los ciudadanos estadounidenses siguen teniendo prohibido viajar a Corea del Norte debido a las restricciones impuestas en 2017 tras el caso de Otto Warmbier, un estudiante detenido en 2016 que falleció tras su liberación.

En agosto de 2024, Pyongyang anunció que esperaba recibir turistas occidentales antes de que terminara el año y la reapertura de Rason podría ser el primer paso en esta dirección. Aun así, la comunidad internacional observa con cautela, preguntándose si esta apertura es genuina o simplemente una estrategia económica y diplomática.

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