Giro de última hora: la DGT permite seguir usando los triángulos en 2026... y obliga el uso de pocas balizas V-16

A esta incertidumbre se ha sumado otro factor: la retirada reciente de la homologación a varios modelos de balizas V-16 que figuraban en el listado oficial de la DGT.
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La baliza V16 en un vehículo / HOY ARAGÓN

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha introducido un giro inesperado en la aplicación de sus nuevas directrices de seguridad vial de cara a 2026. Cuando todo apuntaba a que, a partir del 1 de enero, las balizas luminosas V-16 sustituirían por completo a los tradicionales triángulos de preseñalización, el organismo ha matizado su postura a pocas horas del cambio de año: los triángulos podrán seguir utilizándose, aunque no desaparece la obligación de contar con las nuevas balizas.

El anuncio llega tras semanas de polémica y advertencias por parte de asociaciones profesionales. En concreto, el Ministerio de Transportes ha respondido este 31 de diciembre a las denuncias de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que alertaba del riesgo que suponía eliminar de forma inmediata los triángulos.

La solución transitoria pasa por permitir que la obligatoriedad de las balizas V-16 se compagine, de momento, con el uso de las luces de emergencia y los sistemas tradicionales de señalización, como los triángulos.

La explicación de la DGT: ¿balizas V-16 o triángulos?

Según ha explicado la Dirección General de Tráfico, el artículo 130 del Reglamento General de Circulación —aprobado por el Real Decreto 1428/2003— sigue estableciendo que, en caso de inmovilización del vehículo, el conductor debe señalizar la situación mediante el dispositivo reglamentario, además de encender las luces de emergencia y, cuando proceda, las de posición o gálibo.

La clave está en la nueva interpretación: un triángulo colocado de forma puntual “no tendrá la consideración de obstáculo en la vía y, por tanto, no será objeto de denuncia”.

Este matiz supone un alivio para muchos conductores y profesionales del transporte, que habían expresado su preocupación por el riesgo de depender únicamente de un dispositivo luminoso en determinadas circunstancias, como averías en vías rápidas o con baja visibilidad.

Desde la AUGC se había insistido en que el cambio, tal y como estaba planteado inicialmente, podía incrementar el peligro tanto para los usuarios como para los agentes que intervienen en carretera.

A esta incertidumbre se ha sumado otro factor: la retirada reciente de la homologación a varios modelos de balizas V-16 que figuraban en el listado oficial de la DGT. El motivo no ha sido un fallo técnico, sino la caducidad de los certificados de homologación, que algunos fabricantes no renovaron a tiempo. Esta decisión ha generado confusión entre los conductores, ya que ciertos dispositivos se vendían como homologados hasta fechas muy recientes.

La DGT ha aclarado que las balizas adquiridas antes de la retirada de la homologación no serán objeto de sanción, aunque ya no se consideran válidas para nuevas compras. En la práctica, esto obliga a los usuarios a extremar la precaución a la hora de adquirir estos dispositivos y a comprobar que figuran en el listado actualizado del organismo.

En definitiva, el arranque de 2026 llega con un escenario híbrido en la señalización de averías: las balizas V-16 son obligatorias, pero los triángulos seguirán teniendo cabida de forma provisional.

Un cambio de paradigma que, lejos de cerrar el debate, abre un periodo de transición marcado por la cautela, la adaptación normativa y la necesidad de ofrecer certezas a millones de conductores en las carreteras españolas.

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