La estación de esquí que vive de vender más cafés que forfaits
El impacto del clima reduce los ingresos por forfaits, mientras que la hostelería se convierte en el principal sostén económico de esta estación.
La estación de esquí La Covatilla, ubicada en la Sierra de Béjar, enfrenta una temporada difícil debido a la escasez de nieve, lo que ha llevado a una drástica reducción en la venta de forfaits de esquí. Sorprendentemente, los ingresos de la cafetería han superado a los generados por los remontes y pistas, reflejando el impacto del cambio climático y las dificultades del sector.
Desde el inicio de la temporada, la falta de nevadas ha impedido la apertura normal de las pistas, dejando a muchos aficionados sin la posibilidad de practicar esquí en Béjar. En consecuencia, los visitantes que suben a la estación terminan gastando más en la hostelería del recinto que en actividades deportivas, según los últimos datos de facturación.
¿EL FUTURO DEL ESQUÍ EN BÉJAR ESTÁ EN RIESGO?
Este fenómeno no es exclusivo de La Covatilla, sino que forma parte de una tendencia creciente en varias estaciones de esquí de baja altitud en España. La combinación de temperaturas más cálidas y la falta de nevadas naturales han reducido significativamente la cantidad de días esquiables en la Sierra de Béjar.
Las autoridades locales y empresarios del sector están buscando alternativas para diversificar la oferta turística y evitar la dependencia exclusiva del esquí. Entre las opciones que se barajan están el turismo de naturaleza, rutas de senderismo y la mejora de la oferta gastronómica y hotelera para atraer visitantes durante todo el año.
UN PROBLEMA QUE AFECTA A OTRAS ESTACIONES
La situación de La Covatilla no es única. En los últimos años, estaciones de esquí en el Pirineo aragonés y la Cordillera Cantábrica han experimentado temporadas con escasez de nieve, lo que ha obligado a la inversión en cañones de nieve artificial y en infraestructuras para actividades complementarias.
Por otro lado, el sector del turismo de nieve se enfrenta a un dilema: ¿hasta qué punto es viable seguir invirtiendo en estaciones de esquí cuando las condiciones meteorológicas son cada vez más adversas? Los expertos coinciden en que la clave está en la diversificación, apostando por un turismo que no dependa exclusivamente del invierno.
LOS VISITANTES SIGUEN SUBIENDO A LA ESTACIÓN
A pesar de las dificultades, La Covatilla sigue recibiendo visitantes, aunque su motivación ha cambiado. En lugar de buscar esquiar en Béjar, muchos optan por disfrutar de las vistas, la gastronomía local y las actividades al aire libre.
El aumento en la facturación de la cafetería es una muestra clara de esta transformación en los hábitos de los turistas. Si bien esto no compensa las pérdidas generadas por la baja venta de forfaits, al menos permite que la estación siga funcionando y generando empleo en la zona.
El futuro de La Covatilla y de otras estaciones en situación similar dependerá de su capacidad para adaptarse a un entorno en el que la nieve es cada vez más escasa. La clave estará en innovar y ofrecer experiencias turísticas que vayan más allá del esquí tradicional.

