Un zaragozano revoluciona First Dates: exhostelero y fan de Florida 135
Rubén llegó al programa de Cuatro con la intención de encontrar pareja, pero acabó dejando huella por otros motivos. Este zaragozano de 45 años, con un pasado hostelero y una vida marcada por los constantes cambios, protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche. Frente a él, Claudia, una mujer de 37 años con raíces colombianas y canarias, intentó descubrir qué se escondía tras los nervios visibles de su cita.
UN PASADO GASTRONÓMICO QUE TERMINÓ EN LATINOAMÉRICA
Rubén no tardó en compartir que, antes de su actual empleo como operario en la construcción, dirigía un restaurante en Zaragoza. Sin embargo, el cansancio o la monotonía acabaron por empujarle a cerrarlo. Su rumbo profesional cambió drásticamente cuando, en 2021, una bodega le ofreció una oportunidad inesperada: viajar a Colombia como chef para formar a futuros cocineros de negocios emergentes en Bogotá y Cartagena de Indias.
Aunque la iniciativa no prosperó, el paso por Colombia dejó una marca profunda en Rubén, que confesó sentirse muy identificado con la cultura del país. Tal fue la conexión que desde entonces muestra una clara preferencia por las mujeres colombianas. "Me encantó Colombia", expresó con nostalgia en la mesa de ‘First Dates’.
UNA CITA DOMINADA POR LOS NERVIOS Y LAS CONTRADICCIONES
Desde los primeros minutos de la cena, los nervios se apoderaron de Rubén. Su lenguaje corporal, sus despistes y sus respuestas entrecortadas reflejaban que no estaba en su zona de confort. Incluso reconoció no prestar atención a lo que comía: “Estoy muy nervioso. En el trabajo soy igual, no puedo estar quieto”, confesó.
A pesar de todo, intentó mantener la conversación con Claudia, quien se definió como una persona de espíritu caribeño, muy sociable y fiestera. La pregunta del baile fue un punto de fricción: mientras ella disfruta de salir con sus amigas, Rubén admitió tener mucha vergüenza y torpeza para bailar, algo que atribuye a su carácter introvertido.
¿DE LA FLORIDA 135 A LAS TAPAS DE VERMUT?
Uno de los momentos más inesperados llegó cuando ambos hablaron de su forma de divertirse. Mientras Claudia compartía que sus domingos solían pasar entre sofás y resacas tras salir con amigas, Rubén dio un giro sorprendente al hablar de su pasado: “A mí me gustaban los festivales tecno. Yo no salía de la Florida 135”, dijo, haciendo referencia a la mítica sala de fiestas de Fraga.
Sin embargo, ese Rubén fiestero parece haber quedado atrás. Ahora prefiere un plan más relajado: “Salir de vermut, unas tapitas, unos vinitos… ya tengo 45 y eso va aflojando”. Una declaración que mostró su evolución vital y su deseo de encontrar una pareja con gustos similares.
Finalmente, Rubén expresó con sinceridad su intención de seguir conociendo a Claudia. Pero la respuesta no fue la esperada. Ella prefirió dejar la puerta abierta solo a una amistad, cerrando así una cita con más incógnitas que certezas.

