Ni al PSOE ni al PP: Felipe González anuncia cuál será su decisión en el voto en las próximas generales

El expresidente reprocha “falta total de autocrítica” tras las derrotas y advierte de que el escenario puede repetirse en unas generales. También carga contra Feijóo por “no tener proyecto” y marca distancia: “Ni con Vox… ni con Bildu”.

El expresidente del Gobierno Felipe González ha lanzado este lunes una de sus críticas más duras contra la dirección del PSOE tras los resultados electorales en Aragón —donde, según ha señalado, el partido ha igualado su peor registro histórico— y Extremadura. En un desayuno informativo celebrado en el Ateneo de Madrid, González ha reprochado a los socialistas una “falta total de autocrítica” y ha advertido de que ese mismo patrón podría proyectarse a las próximas elecciones generales.

Esto es lo que va a pasar en España, por el camino que vamos no se evita”, ha afirmado, dejando claro que no ve síntomas de corrección interna ni de rectificación estratégica en el partido. Su diagnóstico conecta con un temor recurrente en el socialismo clásico: la idea de que el desgaste acumulado y la pérdida de credibilidad de gestión abren un pasillo político a la derecha y, especialmente, a la extrema derecha.

Su receta contra Vox: “que el país funcione”

En su intervención, González ha situado el crecimiento de Vox en un terreno menos ideológico y más práctico: el rendimiento del Estado y la capacidad de respuesta ante problemas cotidianos. Su receta, resumida en una frase, ha sido directa: hacer “que el país funcione”. Y, para concretarlo, ha puesto el foco en dos ámbitos que se han convertido en termómetro social en los últimos años: los servicios públicos y, sobre todo, la vivienda.

El mensaje es doble: por un lado, señala que el auge de Vox no se frena solo con discursos o cordones sanitarios; por otro, traslada que el terreno donde se decide la estabilidad política es el de la eficacia, la gestión y la vida diaria. Una enmienda implícita a la política de bloques, a la polarización y a la estrategia de resistencia parlamentaria.

Dardos también al PP y a Feijóo

González no ha reservado sus críticas únicamente al PSOE. También ha señalado al Partido Popular, al que atribuye igualmente falta de debate interno, y ha cuestionado el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, al que acusa de carecer de un proyecto propio. Según su análisis, el objetivo del PP se limita a “echar” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sin articular una propuesta reconocible más allá de la alternancia.

Ese reproche sitúa a González en una posición incómoda para los dos grandes partidos: critica al PSOE por no mirarse al espejo y al PP por reducir la política a un relevo sin contenido.

“Ni con Vox… ni con Bildu”

En el capítulo de pactos, González ha querido fijar límites con contundencia. Ha asegurado que no pactaría con Vox, pero también ha añadido que tampoco lo haría “ni de broma” con Bildu, aludiendo a los acuerdos que, según ha remarcado, los socialistas están practicando en este momento.

La frase, más que un apunte táctico, funciona como declaración de principios: González dibuja una línea roja simétrica a ambos lados del tablero y deja claro que, a su juicio, el PSOE ha cruzado un umbral que antes consideraba inasumible.

Voto en blanco en las generales

El cierre de su intervención ha sido aún más significativo que las críticas: González ha anunciado que en las próximas elecciones generales votará en blanco. Ha explicado que lo hará por los “actuales candidatos”, porque “no le representan”, y ha subrayado que no apoyará a ningún otro partido. Ha añadido, eso sí, que aunque considera que tendría derecho a hacer campaña por el voto en blanco, no lo hará.

El gesto no es menor: un expresidente socialista que verbaliza públicamente su distancia electoral con su propio partido en pleno ciclo de tensión interna y desgaste político. Y, al mismo tiempo, una advertencia al conjunto del sistema: si los partidos no corrigen rumbo, la desafección no solo crecerá fuera, también se instala —ya sin pudor— en las viejas columnas del propio PSOE.

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